domingo, 20 de diciembre de 2009

... and the Oscar goes to...


Muchos de uds están leyendo quizás por primera vez. Gracias a Facebook este blog se amplia, ya tenemos Fan Page y todo. Esperemos que la viralidad nos haga crecer y en algún momento lleguemos a 100 lectores.

Terminó el máster. Y lo hizo con una fiesta increíble, en la cual entregamos premios por doquier: al mejor alumno, al mejor compañero, al más rápido, etc. Hicimos unos diplomas y unas estatuillas.

Me hice acreedor a 3 de esos premios, los cuáles me llevé conmigo. Al otro día los vio Juana, no lo podía creer, le parecieron lo mejor del mundo, los quería a toda costa. Flor, rápida, se dió cuenta que podía sacar partido de la situación. Le dijo "Juana, si hacés caca en el inodoro Papi te da uno de sus premios..."

Corriendo fue, se sentó. Les recuerdo que Juana aún hace caca en el pañal (ver Help!). Hizo toda su fuerza, trató, trató... nada. Recién al rato fue a hacer pis y algo salió, de casualidad, pero salió.

- ¡Papiiiiiii! ¡Papiiiiiii! ¡Hice caca en el inodoro! ¡Quiero mi premio!

Se lo dí, en buena ley se lo había ganado. Caminó orgullosa toda la tarde con su premio a cuestas, hasta que llegó la hora de dormir, la bendita hora de dormir, en la cual su madre se inmola noche tras noche, tratando infructuosamente que la mocosa se digne a dormirse. Se acostaron las dos en la cama de Juana, apoyaron la cabeza en la almohada, cuando Flor siente una presencia extraña: el premio. Si, esa réplica de Oscar (un poco más chica) estaba acostada entre medio de las dos, cual si fuese una persona más. A lo sumo acostás a una muñeca, un oso, pero una estatuilla, la primera vez que lo oigo.

- Buenas noches, Juana

- Buenas noches, Mami

Quedaba aún saludar a alguien más, a la estrella de la noche, a su amigo, a quién en ese momento era "lo" más importante.

- Buenas noches, premio

(Gracias Nudel por los premios, alegraron la noche de mi hija)
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martes, 8 de diciembre de 2009

Diccionario de la Irreal Academia


Cohecito: podría ser cohetecito, o sea pequeño coehete, pero no, a mi hija no le gusta la ciencia ficción. Si le gustan las muñecas y sus cohecitos para pasearlas.

PUDÍ: tu pudes hermano, tu pudes! Juana pudiste comer todo? Si papi, pudí.

POCHOCLO: aquí no se observa una dislexia sino una pésima identificación de los objetos. Al pochoclo que todos conocemos, el del cine, Juani lo confunde con el amarillo, largo, que comemos en la playa, con sal y manteca.

AZUQUER: un nuevo invento, es el azúcar mezclado con el Chukker, lo que deriva en el Azuquer. Mami, ponele azuquer al té.

CREZO: tengo que seguir comiendo para crecer. O sea que si como, crezo.

Regló: ¿que hora es? Mami, decime la hora que dice tu regló.

Lalesquina: Las perritas se fueron a lalesquina y dieron la vuelta.
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Pies de Plomo Romanin


Que nuestros padres (asiduos lectores de este blog) no lo tomen a mal, pero en nuestra época era distinto. El cinturón de seguridad se usaba sólo en las películas, los chicos nos peléabamos por ir adelante y bastante seguido veías por la calle alguno manejando con el chico a upa.

¿Qué paso en el medio? ¿Hubo más accidentes o son los mismos con la diferencia que ahora te enterás de todos? ¿Los autos son más rápidos? Si, pero ahora son más seguros también. Podemos seguir hablando del tema por horas, estamos todos de acuerdo que hay que hacer algo porque esto no da para más.

Lo del cinturón ya es costumbre. Te subís y hasta que no te lo ponés te sentís como desnudo. A Juana le pasa lo mismo.

- ¡Mamá, te olvidaste de abrocharme el cinturón!, le dijo a Flor a las 2 cuadras de haber salido de casa.

- Si Juana, ahora paro en el semáforo y te lo pongo.

20 metros y 5 segundos después...

- ¡¡Mamaaaaa, podés ir más despacio que no estoy abrochada!!
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viernes, 20 de noviembre de 2009

Y un día se te viene el mundo abajo


Algún día iba a suceder, pero cada vez que lo pensás no querés que nunca llegue ese día. Lo soñas, una y otra vez, te imaginás cómo va a ser, cómo te lo va a decir. Lo negás, decís que es mentira, que no puede ser, esto no me puede estar pasando a mí. Pero si, te pasa.

Me llama Flor por teléfono y me dice que Juana me quiere decir algo. Pensé que era algo como "la tía me regaló una muñeca" o "Carola está llorando porque se hizo caca", pero no.

- Papi, tengo novio.

Una mano imaginaria se acerca a mi pecho, penetra en mi piel y me arranca el corazón de cuajo. "Es que ya no lo necesitás", me dice una voz en off.

- Esteee, ¿y quién es?
- Iñaki
- ¿Y que te dijo?
- Me dijo que yo era linda.
- ¿Y vos que le dijiste?
- Que él era lindo también.

Mi día, mi vida, dejó de ser lo que era. Hay un punto de no retorno, oscuro, donde ya no sabés que te puede deparar el futuro.

Esa misma noche en casa:

- Juani, a quién querés más, ¿a Iñaki o a mí?
- A Iña

(Que necesidad de preguntarle eso dirán uds. Lo mismo digo)
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domingo, 8 de noviembre de 2009

15 años después


Es célebre ya la frase que dice "Vive de tus padres hasta que puedas vivir de tus hijos", la cual quisiera reformular en "te retan tus padres hasta que te retan tus hijos".

Que no soy un gran conductor no es una novedad. He chocado autos por doquier: el 11, el milqui, el corsa, la country, el uno, el que alquilé en Londres, el buggy en buzios, en fin, no quiero ampliar. Por ahora el Civic viene zafando, por lo que considero que finalmente puedo decir "he aprendido a manejar". Me tomó 15 años, pero creo que lo logré.

Ibamos a Nordelta el otro día, era el cumple de Cris y nos esperaba Sushi, como siempre. Bajamos en Bancalari, doblamos y vamos derecho. Un lomo de burro, no muy grande, pero que movió un poco el auto.

- Papá, cuidado.

El siguiente si, seamos sinceros, me lo morfé. Se sacudió toda la Country, entre que es dura y el golpe, Carola empezó a llorar.

- ¡Papá, tené cuidado! ¡No viste como se puso Carola! ¡Haceme caso!

(Si mamá)
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Eñe con eñe castaña


Una vez un pastorcito fue a ver a su patrón, rubio y alto él, para transmitirle su preocupación acerca de que su séptimo hijo era rubio rubio, mientras él era bien morocho. El patrón lo miró y le dijo: "son cosas de la naturaleza, viste cómo cada tanto aparece una oveja negra en el rebaño, bueno, esto es lo mismo". Satisfecho con la respuesta, el pastor volvió sobre su jefe y le propuso: "ok, yo no digo nada más sobre mi hijo, pero ud. se calla sobre la oveja, ok?".

Carola parece ser más morochita que su hermana, por lo menos el pelo que tenía cuando nació así era. Es verdad también que Juana tenía un pelo similiar y hoy lo tiene mucho más claro.

Ayer volvíamos del bautismo de Antonia (una rubia rubia), subiendo al auto (es una manera de decir porque en realidad es abrir el auto, el baúl, meter el cochecito, cerrar el baúl, subir a Juana, ponerle el cinturón, se lo quiere sacar, convencerla, subir a Carola, atarla, sentarse, subirse uno, prender el auto, esperar a Flor, ufff) y a la pasada la miro a Carolita y le comento a Flor:

- Me parece que la más chiquita viene más morocha
- No, Negro, Carola viene mas bien castaña

Entonces Juana mira a su hermana y mientras le toca los ojitos le dice

- Sii, que lindas castañas que tiene Carola

(si, y lindas tejas también)
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sábado, 10 de octubre de 2009

Lost (Perdida)


Que Locke, que Kate, que se cae el avión, que lo tiran, que hay otros, que hay Others, que Charlie no muere, que si, que Penny, que el padre de Penny, que las virgencitas con droga, que Ben, que Jacob. La verdad, cada vez se entiende menos, dan ganas de no mirarlo más, pero bueno, la que viene es la última y se acaba el martirio.

Por aquí, todo mejor. Mejor ni hablar. Flor sigue sin dormir, Juana sigue invadiendo la cama y Carolita decidió que la noche no es para cerrar los ojos sino para tenerlos bien abiertos. Por ahora pocos gases y dientes ninguno, por lo que llorar no llora. Pero dormirse, tampoco.

Lo que si, nos valemos de todas las ventajas que nos da la tecnología, sobretodo 2 instrumentos que nos ayudan a tenerla entretenida. El primero es un columpio que se mueve, tiene luces y musica que la adormece. El otro es un "bebesit" pero que vibra. Si, vibra como un sillón masajeador, lo que hace que nuestra hija se calme. La verdad que está bueno, a quién lo le gustaría tener uno. Por lo pronto a Juana si.

- Mami, cuando yo sea chiquitita y salga de tu panza, ¿vos me vas a poner en esta maquinita?

(Si claro, pero antes yo y papi nos casamos de nuevo y volvemos a USA)
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jueves, 1 de octubre de 2009

Rosa que te quiero Rosa


En la vida uno siempre tiene favoritos, tu equipo de futbol, un color, un actor, una comida, un futbolista, una modelo, etc. Yo soy de Boca, me gusta el azul, De Niro es un capo, me encantan las milanesas (napolitana) con papas fritas, Maradona y Araceli. Para Flor la combinación sería Boca, violeta, Richard Gere, milanesas con puré, Crespo y Dolores Barreiro.

Un día como cualquier otro vino Juana y nos preguntó cuál era nuestro color favorito. "Azul" dije yo, "violeta" respondió Flor. El de ella claramente es el ROSA. A partir de ahi, las frases son infinitas:

- Mirá el vestido de la princesa, es rosa, mi color favorito.
- Papi, eso es naranja, no es rosa, que es mi color favorito.
- Que linda Carola, esta vestida de rosa, mi color favorito.

A su mamá un día le hizo una observación sobre sus elecciones:

- ¿Mamá, porque te compraste un auto azul, si tu color favorito es violeta?

El otro día estaba viendo un programa en el cual hablaban de los colores. Juani se paró expectante frente a la tele.

-...¡Rojo! - decía la locutora
- ¡yo no soy rojo! - dice Juana, esperando que llegue el momento que nombren al rosa
- ¡Verde!
- yo no soy velde... - hablando como portoriqueña, reemplazando la R por la L, velde
- ¡Naranja!
- ¡yo no soy naranja!
- ¡Negro!
- ¡como Papi!

(a esta altura ya no tengo mucho más que agregar)
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domingo, 27 de septiembre de 2009

Chasman y Carolita


Dormir, dormir, dormir, un tema recurrente en este blog. Si no es porque Flor no duerme gracias a Carola, soy yo el que si duerme porque Dios me dotó con un sueño pesado. Pero la que tiene un tema con el sueño es Juana.

Paradojas de la vida, uno cuando es chico no quiere dormir, pero cuando es grande, uno no puede dormir. Y a cuando sos aún más grande, recurrís a pastillitas milagrosas para poder hacerlo.

Ya quedó claro que el primer cambio que experimentás cuando sos padre es que dejás de dormir. Ya lo hablamos en este blog, pero vale la pena recordarlo. Al principio porque el recién nacido no duerme y vos ídem. Luego duerme pero se despierta, vos ídem otra vez. Entonces crecen y duermen, pero a la mitad de la noche se despiertan y te llaman (cuando la cama tiene barrotes) o directamente te invaden el lecho conyugal (porque le sacaste los barrotes pensando que tu hijo creció). La invasión genera lo que alguien alguna vez definió como la “H familiar”, esto es, los padres en los extremos y los hijos de manera horizontal, alternando el sueño de sus papis en beneficio del propio.

De paso, ¿alguna vez les contamos que en casa tenemos dos Carolas? La primera (que no es lo mismo que la N°1) es una muñeca de Juana, marca Corelle, de ahí que la bautizásemos Carola, porque hay que ponerle nombre a TODOS los juguetes de tus hijos. Las vueltas de la vida hicieron que le pusiésemos el mismo nombre a nuestra segunda hija (¿tendremos un varón alguna vez?)

Clásica frase de Flor alrededor de las 9 de la noche:

- Juana, ya es hora de dormir…
- Mami, escuchá lo que te dice mi muñeca Carola
- ¿Qué dice?
- Dice “no me quiero ir a dormir”

(Querida, no me importa si la muñeca quiere dormirse o no, el punto es que VOS te duermas)
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martes, 22 de septiembre de 2009

De Rusia con amor


Mi viaje a Rusia no llegó precisamente en el mejor momento. Mi mujer me lo dejó muy claro en un par de intercambios de mensajes de textos que tuvimos.

Intercambio 1
NEGRO: Gorda, ¡al fin me recuperé del viaje y pude dormir 8 horas seguidas!
FLOR: que suerte que tenés, yo NO PEGUE UN OJO EN TODA LA NOCHE.

Intercambio 2
NEGRO: estoy en el lobby del hotel viendo a Del Potro. ¿Ustedes que hacen?
FLOR: Juana grita mientras Carola llora y las perran ladran. Me alegro que VOS la estés pasando bien.

Intercambio 3
NEGRO: ¿Cómo andan mis amores?
FLOR: ¡Bien! desarrollé la habilidad de cocinarle a Juana mientras le doy la teta a Carola.

Pero no perdamos el verdadero foco de este blog.

- Mami, ¿adónde fue Papi?
- Se fue a Rusia, a trabajar.
- Ahh… y, Mami, ¿Qué es una montaña Rusa?

(¡¿vieron como todo tiene que ver con todo?!)

Y ahora explicándole a su hermana los beneficios de ser grande

- Carola, cuando seas UN papá, ¡vas a poder ir a Rusia a trabajar!

(no creo, a vos te va a tocar la parte de quedarte y ser la mujer orquesta)
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domingo, 13 de septiembre de 2009

Que perra vida


No se cuándo fue que cambió, pero cuando éramos chicos las mascotas no tenían nombre de persona. Se llamaban Negra, Tini, Sultán, Max, Tom, Antar, Chipi, que se yo. A lo sumo ibas con nombres raros y le ponías Aristóteles.

Hoy no. Mis perras se llaman Catalina y Antonia, una igual que mi primita Cata y otra igual que la hija de Fede. La de Oli y Sofi se llama Valentina, como mi otra primita. Mamá les puso Lola y Mora, como el monumento. La gata de las chicas se llama Manuela. La verdad, hay que dejarse de joder y volver a las fuentes, pongamos nombres que no quieran decir nada y dejemos de autosacarnos nombres para nuestros hijos. Si, yo a mi hija le hubiese puesto Antonia, salvo que, así se llama nuestra segunda perra…

La más grande, Catalina, madre de Antonia, es a veces insoportable. Se pone a ladrar como desquiciada al primer ruido que no le gusta. Lo peor es que no emite esos ladridos entrecortados que hacen los perros cuando entran en alerta, sino que siempre tiene que hacerlo como si fuese la última vez. Nosotros ya nos acostumbramos, Juana también. ¿Y Carola? No lo sabemos. Tenemos la teoría (aplicada ya con Juana) que como ellas vienen escuchando los ladridos desde la panza, cuando están afuera ya no se sorprenden tanto. ¿Es así o es un bolazo que nos inventamos nosotros?

- Guauuu, Guau, Guau, Grrr, Guau – ladra Catalina desaforada.
- La despertó, ¡la puta!

Claro, 20 minutos para que la bebé se duerma y viene esta perra condenada a ladrarle al lado, cómo no querés que se despierte pobre criatura.
Juana, sigue pintando, aunque sobresaltada por la situación, mira a su mamá y le dice

- ¿Mami, porque la puta la despertó a Carola?

(Andá a explicarle que la puta no es nadie, sino que es una puteada. O mejor le decimos que la puta es Catalina y se acabó la historia. ¿Y si le empieza a decir Puta en vez de Cata?)
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sábado, 29 de agosto de 2009

Cry Baby Cry


¿Cómo hacés cuándo tenés 2? Esa es la pregunta que te hacés cuando nace el primero. Ahora, voy a contarles una infidencia, el otro día en el fragor de la lucha, con las nenas en movimiento, Juana corriendo por todos lados, Carola molesta, se me acercó Flor y con lágrimas en los ojos (en realidad, llorando) me miro y me dijo:

- ¿No te enojás sino tenemos más hijos? ¡buahhhhhhh! ¡buahhhh!

Hoy, un par de días después, ya sin la famosa depresión post parto, no es tan grave pensar en el tercero, ¿no, Flor?.

La que es una divina es Juana. Ella cuida a su hermana Carola casi que de manera incondicional. Cada vez que llega del cole corre a saludarla, siempre está encima de Flor cuando le cambia los pañales, apenas llora viene corriendo a decirnos.

En uno de esos llantos se le acercó y con mucha tranquilidad le dijo

- No llores Carola, yo te explico, vos tenés que decir "Mamá, mamá, ¿podés venir acá?" ¡y ella viene!



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martes, 25 de agosto de 2009

La Bella Durmiente (que no es Flor, obvio)


La historia de la Bella Durmiente es bastante simple. Aurora era la princesa, Flora, Fauna y Primavera la hadas buenas. Y Maléfica, el hada mala. En la ceremonia de bautismo de la princesa Aurora fueron invitadas tres hadas buenas, pero no Maléfica.
Enojada por no haber sido invitada, creó el maleficio por el cual la princesa caería dormida cuando cumpliese 17 años al pincharse el dedo. Flora, el hada buena, pudo lograr contrarrestar el hechizo y permitir que un príncipe la salvase con sólo darle un beso.
Cuando Aurora cae en su sueño, las hadas hicieron lo imposible para que el príncipe la salvase, pero Felipe había sido capturado por Maléfica para evitar que besara a Aurora y la despierte, pero las tres hadas buenas le ayudaron a escapar y le explicaron la historia de la maldición. Felipe logró dar muerte a Maléfica y rompió el hechizo con el beso.

- Papaaaa, papaaa, PRINCIPE, podés venir un minuto!

No recuerdo que es lo que yo estaba haciendo (creo que bañándome) y no podía ir, por lo que fue Flor.

- Tu príncipe no puede venir ahora, Juana

La miró medio de costado, como quien no quiere la cosa

- Ah, sos vos Maléfica... bueh, ¿me podés dar un vaso de agua?

(De Maléfica no tiene nada, mi mujer es una Santa)
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sábado, 15 de agosto de 2009

Siempre lista


Es medio incómodo ir de visita al sanatorio, la verdad que estar ahí y ver que tu prima, hermana, amiga, mujer de amigo, conocida o lo que fuera pela una teta para dársela al bebé es no menos que eso, incómodo.

Igual, por más que ellas tengan la delicadeza de esconderse, o pedir que salgan, siempre que vas de visita las parturientas están medio desechas (no las culpo) y apenas con un camisón.

Flor es de esas que no se hacen mucha historia pero tampoco es que anda con las lolas al viento y amamantando hasta en la cola del súper. No se inhibe, pero tampoco es una descocada.

La que no entiende bien todavia la dinámica es Juana, quién hoy me dice

- Papi, le puedo dar la teta a Carola?
- No mi vida, la única que le da la teta es Mami.
- Pero por qué no puedo, si yo también tengo tetas!

(Al menos esta vez no me incluyó a mí)
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Redireccionando


Y el día llegó. Se terminó el reinado, llegó la hora de compartir la corona. Carola está entre nosotros.

Saltos, gritos, festejos. Esa fueron las primeras reacciones de Juana cuando le dije que su hermanita había salido de la panza de mamá y ya estaba entre nosotros. Nos subimos al auto y nos fuimos a verla.

Llegamos al sanatorio, subimos al cuarto y ahí estaba: su hermana. Feliz, se acercó y con voz dulce le dijo "Acá estoy Carola". En ese momento nos dimos cuenta que traerle una hermana fue una de las mejores decisiones que tomamos. Volvimos esa noche a casa, estuvimos juntos todo el tiempo. Al otro día regresamos al sanatorio, esta vez para traernos de vuelta a las chicas.

El miércoles era un día bisagra. Había que volver al colegio. Tardamos en levantarnos, que querés, habíamos pasados dos noches de poco sueño y mucho llanto. Llegó el momento de ir al cole... Llantos desgarradores, "No quiero ir, me quiero quedar con mamá y carolaaa... buahhh, buahhh" No exagero si digo que pasaron 20 minutos hasta que decidí tomar el toro por las astas y subirla medio de prepo al auto.

Ir al colegio es bastante sencillo. Son 13 cuadras en las cuáles sólo hay que doblar 3 veces. El juego que tengo con mi hija es el de preguntarle "Juani, para que lado hay que doblar?", "Para allá" o "Ahí" es siempre la respuesta. Sólo una vez me dijo "para la derecha" sin tener la más remota idea de lo que decía.

Pero esta vez lo tenía bien claro. Al llegar al semáforo de Yrigoyen y Maipú, le pregunté para dónde tenía que doblar. Ella, aún entre sollozos me dijo "Para allá, Papi", señalándome la izquierda, en este caso la dirección equivocada.

- Juani, es para el otro lado.
- No Papi, es para allá.
- Pero porque decís que es para ese lado?, le pregunté
- Porque me quiero volver a casa! buaaaahhhhhh!buaaaahhhhhh!
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jueves, 6 de agosto de 2009

Papi, te llaman


Sal de ahi, chivita, chivita
Sal de ahi, de ese lugar.
Sal de ahi, chivita, chivita
Sal de ahi, de ese lugar.

Vamos a llamar al lobo
para que saque a la Chiva.
El lobo no quiere sacar a la Chiva,
y la chiva no quiere salir de ahi.

Sal de ahi, chivita, chivita ...

Vamos a llamar al palo
para que le pegue al lobo.
El palo no quiere pegarle al lobo,
el lobo no quiere sacar a la Chiva,
y la chiva no quiere salir de ahi.

Sal de ahi, chivita, chivita ....

Vamos a llamar al fuego
para que queme al palo.
El fuego no quiere quemar al palo,
el palo no quiere pegarle al lobo,
el lobo no quiere sacar a la Chiva,
y la chiva no quiere salir de ahi.

Y asi podemos estar por los siglos de los siglos. ¿Quién no cantó esta canción alguna vez? Yo si, Flor también. ¿Juana? Si, claro, pero ella tiene su propia versión

"Sal de ahi, Carola, Carola
Sal de ahi, de esa panzá
Sal de ahi, Carola, Carola
Sal de ahi, de esa panzá

Hay que llamar a Papi
para que le pegue a Carola..."
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sábado, 18 de julio de 2009

Cambia, todo cambia


Que nos les sorprenda que mientras ustedes leen este blog nosotros estemos en una sala de parto dándole la bienvenida a Carola. Todo concluye al fin, decía Vox Dei y el embarazo suscribe, son 40 semanas de expectativa pura, nosotros estamos en la 38 pero el otro día nos enteramos que nuestra hija ya pesa 3,500kg, por lo que en cualquier momento aparece.

A la que hay que cuidar es a Juana y para eso está su madre. Desde hace algún tiempo ella es bien consciente de que va a tener una hermana. No se cuán claro tiene lo que eso implicará, pero que las cosas van a cambiar, van a cambiar.

"Falta muy poquito para que Carola salga de la panza, Mamá va a ir a un lugar que se llama sanatorio, donde los doctores nos van a ayudar para que tu hermanita salga de la panza. Además los doctores van a cuidar de mamá y Carola, entonces vamos a dormir 2 veces en el sanatorio y vos vas a dormir acá en casa con Papi. Después de eso voy a volver a casa a quedarnos para siempre con Juana, Carola y Papá. ¿Y sabés que más? !Cuando Carolita llegue, te va a traer un regalo!"

- ¿Y los doctores que te van a ayudar a que Carola salga de la panza, usan barbijo?

- Si, para que no haya bichitos en el aire

- ¿Y te va a doler?

- No, nada (porque existe la Peridural)

- Bueno, cuando yo me quede sola con Papi, no voy a llorar Mami.

(No claro, si va a estar tu Super Papi con vos)
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Se llama Trompita


Ayer fue sólo un muñeco, hoy no. Este muchachito regresó, ¿cómo era que se llamaba? ¿Fermín? ¿Fernando? "Facundo" me sopla Flor desde atrás, ah si, Facundo, ese...
Lo trajo su papá, todavía no entiendo bien a qué. Me molesta que se acerquen hombres a mi hija, por favor los quiero lejos, la nena está muy bien solita sola, no necesita nadie que le haga el cortejo, menos un mocoso de 8 meses.

Sonrisa va, sonrisa viene, que poco respeto tiene, el padre al lado de ella y este pendejo (si, pendejo) que le hace ojitos a mi hija, quién se cree que és, porque es el hijo de Martín, no no señor, te falta mucho nenito, hacete de abajo, mi nena no es para cualquiera y menos para el primero que se le cruce. Ya te dije que son varios los que la pretenden y vas a necesitar mucho más que dos sonrisitas, ¿te quedó claro? Además, todavía te hacés pis encima y seguís usando pañales, te falta mucho querido, los pantalones largos está lejos todavía.

Martín, su papá, le cambiaba los pañales cuando Juana se acercó. A diferencia de cuándo vio el pito del muñeco, este era distinto, era de verdad, que se yo, al menos era raro...

- ¡Parece la trompa de un elefante!

(Aclaremos que no es para tanto...)
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jueves, 9 de julio de 2009

A caballo regalado si se le miran los dientes


Ayer volvieron Mery y Keki de viaje, y cómo siempre hacen, trajeron regalos para todos. A mi me tocó una remera con mucha onda, a Flor y a Dai unas remeras y a Topa... que se yo, se lo olvidaron los chicos en su casa y entonces se quedó con las manos vacías.

La que obviamente ligó fue Juana, no sólo por parte de sus tíos sino también de Maxi y Sabri, quienes le mandaron ropa buenísima. Al momento de darle los regalos, Juana se revolvía de los nervios. Empieza Mery a darle las prendas, a lo que Juana le pone cara de circunstancia, junto con una sonrisa de compromiso. Yo estaba a su lado, mirando la situación. Sentado en el sillón, Keki, haciéndole la segunda a su mujer.

Su tía, feliz de la vida, le quiere poner suspenso a los regalos. "Te trajimos unas... bombachitas de Hello Kitty". Juana la mira, recibe las bombachas y automáticamente me las da y vuelve hacia María cómo diciendo "Ok, muy linda la ropa, dónde están los juguetes". Fueron en total 5 regalos, uno mejor que el otro, pero era toda ropa, por lo que la situación que les describí antes se repitió una y otra vez. Cada regalo se trataba de festejar aún más, Maria y Keki emocionados, pero a la mocosa ni un pelo se le movía.

Hasta que llegó el momento: una Barbie. Aunque al principio mucho no entendía de que se trataba, finalmente ella está acostumbrada a las muñecas grandes. Igualmente, no tardó mucho en entender de que esto también era una muñeca, más chica, pero que era una mujercita, cosa que ella no había experimentado hasta el momento.

Todo esto habrá durado cuánto, 1 minuto, 2 a lo sumo. Girose sobre su eje, lo miró a Keki y le tiró con un piano en la cabeza:

- ¿Y vos que me trajiste?

Tuve que salir corriendo al cuarto y traer un reloj que le había comprado yo a Juana en el Once y dárselo a Keki a escondidas. Apenas lo tuvo, la encaró a Juana y se lo entregó. La nena, feliz.

(Barbie, 10 EUROS. Reloj 4 PESOS. Felicidad de la niña, casi que la misma)
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Senos... va de las manos


No lo puedo creer, ya tenemos que empezar a pensar cómo hablamos de sexo con Juana. Uno no se da cuenta, pero van creciendo y van percibiendo. Al principio no te importa estar desnudo frente a ellas, sobretodo a las madres. A mi particularmente me pasó que siempre me dió cosa estar sin ropa frente a Juana, aunque las pocas veces que estuve a ella ni se le ocurrió mirar para abajo.

Flor no, al ser la madre, le importa menos esa parte y el hecho de ser mujer la hace conectar a Juana con otras cosas.

Ayer, vinieron a comer mis hermanos. Se fueron como a la una y media de la mañana, les juro que hice todo lo posible para echarlos antes, pero los muy condenados no se querían ir. Ya no se que hacer para echar a la gente de casa, tendré que buscar soluciones alternativas. Alguien me dijo que poner somnífero en el café puede funcionar (les agarra sueño al toque y se te van en un santiamén).

Subimos a los cuartos, para variar Juana no quería dormirse. Al rato viene y me pregunta "Papi, ¿puedo dormir en la cama de Papá y Mamá?". La miro a Flor, me da el ok (medio resignada) y le digo "Claro que si mi vida" a lo que ella me regala una mirada extra dulce y un "Gracias Papi" que todavía estoy disfrutando.

Antes de meternos en la cama, Flor se está poniendo el pijama, por lo que queda en lolas. Juana la mira, y le grita:

- Mami, ¡yo también tengo tetas!

Yo no puedo contener la risa al mismo tiempo que me pongo mi pijama, por lo que también quedo con el torso desnudo. Juani mira y sigue gritando

- ¡Todos tenemos tetas!

- ¿Y cuántas tenemos Juana?, indaga Flor

- Cuatro (trata de mostrar los cuatro dedos de la mano, sin mucho éxito)

- ¿Cuatro? ¿Por qué cuatro?

- ¡Mami, Papi, Juana y Carola!
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domingo, 5 de julio de 2009

Se acaba lo que se daba


Todos aquellos que tienen hermanos tuvieron alguna vez esta discusión: ¿está bueno ser el hermano mayor?. Que se yo, a veces está bueno, sos medio el rey cuando sos chico, sos el primero que les roba el corazón. Pero también sos el primero que deja de ser un nene para ser un adolescente amorfo al que nadie le da bola y no paran de decirle que está en la edad del pavo (por favor que alguno me explique cuánto viven los pavos y que corno tiene que ver eso con el exceso de hormonas).

Hoy Juana vive su monopolio, en el cual la competencia no existe y, cual febo, todos los plantes giran a su alrededor. La ropa que usa es nueva, los juguetes lo mismo y la madre aún la malcría a mas no poder. Juani, disfrutá el momento, en breve se te acaba el reinado y deberás vivir en la aburrida democracia.

Una gran ventaja que tienen los hermanos menores es que al haberse criado a la sombra de los primogénitos, desarrollan una habilidad para usar los codos y hacerse un lugar. Muchas veces es la ley de la selva y si no recurrís a ciertas artimañas, te quedás sin tu comida, o en este caso, sin juguetes.

El otro día comían Flor, Juana y el Nonno Joe en el famoso Pepino, hoy rejuvenecida y con el doble de tamaño. Aggiornada, instaló juegos para chicos. Allí estaba nuestra protagonista tratando de acceder a las instalaciones, pero...

- Mami, esos chicos más grandes no me dejan jugar con ellos.

- Bueno, mejor quedate acá conmigo.

- Si, me quedo acá con vos.

Pasaron algunos minutos, se ve que estuvo pensando cómo podía hacer para cambiar la situación, algo había que hacer, no se podía quedar de brazos cruzados viendo cómo los demás abusaban de ella.

- Mami, !yo quiero ser más grande que esos chicos!

(Yo no, yo quiero que te quedes para siempre así)
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How are you? Very well!


Son esponjas, es una frase trillada, pero no por eso deja de ser cierta, te tenés que cuidar todo el tiempo de lo que decís (una de las primeras frases de Juana fue "Puta madre!"), sino de lo que le decís, Juana es además, una nena sensible.

En el jardín ya empezaron con las frases en inglés, todas las mañanas se saludan con un "Hello Kinder 2, how are you?", "Very well" gritan los chicos, que para Juani es algo así "Aló Quinder chu, aguariú, beri bel!". La primera vez que lo escuchás levantás las orejas y a la segunda no lo podés creer.

Como siempre, la Nonna Rina le habla en italiano, "Hola Amore" le dice cada vez que la ve, o sino la archifamosa Salsa di Funghi, a base de crema y hongos, de la cual Juani come sólo los funghi (preguntale que es un hongo y no tiene ni idea).

El otro día empezó:

- Mami, ¿me cantás balunsa?

- ¿Cómo Juana?, le preguntó Flor.

- Que me cantes balunsa...

- ¿Balunsa? ¿Pero que canción es balunsa?

- ¡Balunsa red, balunsa blu!

- ¡Ah! vos decís, "Balloons are red, balloons are blue, balloons are green, and yellow too"

- ¡Si, mami!

Un par de días después, preguntándole Flor acerca de los colores, Juana iba enumerando, "Red, Blue, Green".

- ¿Y este, cuál es?, preguntándole por el amarillo.

- Ese es el... ¡too!
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jueves, 25 de junio de 2009

La Irreal Academia Española


Un nuevo fascículo para actualizar la colección.

Volvo: nada que ver con los autos, en este caso se utiliza en situaciones en las cuáles Juana quiere decir que regresa en breve. "Ya volvo, mami"

Morde: Félix, su perrito imaginario, no tiene problemas de conducta, "Papi, mi perrito Félix no morde"

Hazo: El diccionario de la REAL Academia nos devuelve un "La palabra hazo no está eregistrada en el Diccionario", pero nosotros (la Irreal) si la tenemos. "Tío Topa, yo soy grande y hazo pipí solita"

Despertado: una cosa es un despertador, otra muy distinta es "Isa, ¿Hugo está dormido o despertado?".

Vayate: lejos, la mejor. "Mami, dejame tranquila, ¡VAYATE!"

Araña: insecto de ocho patas que... no, nada que ver, una araña es la basura matinal que se acumula en los lagrimales. "Papi, me sacás la araña de los ojos, que tengo que ir al cole"
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Polonia


La verdad, no se puede quejar. No tiene aún 3 años y ya conoce Europa, USA y Brasil. Yo no tuve esa suerte, Flor tampoco. Lo mejor de todo es que ella disfrutó de sus viajes por el hecho de estar con nosotros, imaginate que si la llevábamos a Rio Gallegos era lo mismo.

El viaje a Europa estuvo bueno, era una continuación de mi viaje por laburo, al cual se plegaban las chicas en Madrid, de ahí un vuelo a Londres y a quedarnos una semana con Maxi y Sabri. Cuentan los chicos que aún suena en sus cabezas la "Worman Polka", hit de Backyardigans que nos torturó (literal) durante toda nuestra estadía.

El viaje a New York, por otro lado, estuvo buenísimo. Eramos 9, sponsored by Isa y la pasamos excelente. Caminamos mucho, disfrutamos, descansamos, las chicas compraron, los hombre esperamos en la vereda (bah, alguna zapatilla ligamos).

Su tercer viaje fue a Buzios en semana santa, sobre el cual ya algo contamos en este mismo blog. Juana ya más grande, disfrutó mucho también, sobretodo el hecho de estar en la playa. De ese viaje, guarda recuerdos, al fin y al cabo es contemporáneo.

- Juana, ¿es cierto que Tomek se fue de viaje? - preguntó Flor a la salida del jardín.

- Si mami, se fue muyyyy lejos en avión a visitar a sus abuelos, cómo cuando yo me fui a Brasil... (Tomek es un compañerito hijo de madre argentina y padre polaco)

- Mirá vos...

- Si, ¡pero yo en Brasil no tengo abuelos!

(Lo mejor es que después cuando Flor le preguntó "¿Y adonde se fue?", ella contestó muy natural, "a Polonia", como si estuviese hablando de Olivos...)
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jueves, 18 de junio de 2009

Como come

Un hijo te cambia la vida, chocolate por la noticia, pero que querés si es verdad. Y no es que "te cambia la vida", sino que literalmente te la cambia. Nunca (pero nunca) volvés a dormir como antes, todo el tiempo estás pendiente de lo que está haciendo, dejás de salir, sos esclavo de ellos, cambiás tus rutinas. Ojo que sarna con gusto, no pica.

Antes de que llegue Juana el horario de la cena era de las 10 en adelante. El horario final dependía de la complejidad del plato a comer, de si uno tenía terapia, de si él otro salía a correr, etc.

Hoy, el factor es uno solo: Juana se duerme temprano. Entonces, ocho y media a más tardar estamos comiendo. La reina en la cabecera, los lacayos a sus costados, pendientes de si come o no, qué come, cuánto, cómo.

El otro día no quería saber nada con comer el pollo con verduras. Y si lo hacía, era con la mano y bastante chancho, muy desganada.

- ¿Por qué comés con la mano?

- Porque soy una nena chiquita...

- Ah bueno, ok, pero los nenes chiquitos no ven dibus, ¿sabés?

(Tenedor. Mano. Boca. Glup, Glup, Glup. Un poco más y se come el plato también)

- Yo SI puedo ver dibus.
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Manotas

Que tema este de la gripe, que quieren que les diga, para mí es una gripe como cualquier otra, o la misma de siempre, con la diferencia que en esta cada uno que se enferma aparece en los diarios. Me acuerdo el año pasado cuando Mamá (la mía, la única) se agarró una gripe tremenda que estuvo dando vueltas, creo que se habían contagiado como 1 millón de personas o algo así.

Cuando yo era chico no me enfermaba nunca, por ende nunca faltaba al colegio y eso era lo peor que me podía pasar, todos faltaban y yo no, encima mi madre (la mía, la única) no le importaba nada de nada, iba yo a la mañana y le decía "Mamá, me duele la cabeza", "Tomate 2 aspirinetas y te vas al colegio" era su agradable respuesta.

Pero, fue esa actitud la que hizo que hoy sea inmune a toda peste que está dando vueltas por ahí. Mami, gracias por tanto, perdón por tan poco.

Juana viene zafando, la que no zafa es Flor, a quién tengo tirada a mi derecha, con la voz nasal y esa tos "mojada" Antes de eso, Juani casi que cae, mucho moco, algo de tos. Le costaba dormirse a la noche (cuándo no) y Flor... bueno, lo de siempre, se lo pone al lado, le habla, etc, etc

- Mami, ¿tenés un pañuelo a mano?

- ¿Cómo? ¿Si tengo un pañuelo EN LA MANO?

- No, si tenés un pañuelo A MANO.

¿Mano a mano hemos quedado? No, ganás vos mocosa, y por robo.
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jueves, 11 de junio de 2009

El muñeco maldito


Si me preguntasen a cuál de todos los varoncitos contemporáneos de Juana (Facundo, Simón, Francisco, Pio, Félix recientemente, Jerónimo próximamente) le tengo más miedo, les tendría que decir que a Facu. Juana no para de nombrarlo, que Facu esto, que Facu lo otro, Facu no te vayas, Facu vení. Todos sus muñecos varones se llaman Facu, a excepción de Luqui, obsesión de la abuela Isa. Facu, quedate piola mocoso, lejos de mi nena, ¿si?

Bueno, a decir verdad, también es especial para mí, al fin y al cabo, es el hijo de uno de mis mejores amigos. Eso no representa ninguna ventaja para él, que quede claro. Su madre, fana del blog, está hoy enfrentando un momento de cambio, contando los días. Ya falta poco.

El otro día, en la casa de otro de esos amigos del alma, jugaban Juana y Lucía. Traían, llevaban, tiraban, sacaban, ponían. Jugaban juntas y separadas a la vez, típico de la edad. En eso, Juana toma una muñeca, a decir verdad un muñeco. No es mínima la diferencia, este muñeco tenía... pito.

Que se yó, la verdad que estoy acostumbrado a ver "colas", no sólo en las muñecas, sino que en Juana misma. Ver un píto es chocante, aunque sea el de un muñeco, "¿Que raro un muñeco con pito, no?", pensé.

- Juana, mirá esto. ¿Que tiene este muñeco?

Primero lo miró como si nada, "vi 1000 muñecas como esta papá", debe haber pensado, "¿por que crees que esta es distinta?".

- ¿Que tiene ese muñeco ahí?, le pregunté, justamente señalando "ahí".

En ese instante, se dió cuenta que algo no estaba bien. En realidad no sé si bien es la palabra, quizás se dió cuenta que algo era distinto. Ni bueno ni malo, distinto a todo lo que está acostumbrada. Qué pudo haber hecho sino ir corriendo dónde su madre a mostrarle el "coso".

- Mami, mirá lo que tiene ahí

- ¿que tiene?

- ¡Se tiró un pedito y quedó así!

(Seguro que Freud tiene toda una sanata para esto, pero no los quiero aburrir ni aburrirme).
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¿Y a mí que me parta un rayo?


¿Habrá ya comenzado la famosa comenzón del séptimo año? Por el momento, parece que no. La pregunta viene a cuento de que el pasado 20 de mayo, cumplimos 7 años desde que nos casamos. Como pasa el tiempo. Les juro que me acuerdo todo aquél día, el civil, el almuerzo, todos los que estaban, muchos de ellos lectores de éstas historias. Gracias por haber estado en aquél momento, gracias por seguir estando ahora.

Nos hemos regalado de todo con Flor a lo largo de nuestros aniversarios. Desde camperas y relojes, pasando por anillos, zapatillas o simplemente una cena romántica. Todos y cada uno de ellos, especiales por algún motivo.

Veníamos de regalarnos un anillo y un reloj, el año pasado había sido oneroso. Este año, decidimos bajar un cambio y fui a lo clásico: un ramo de flores, gerberas para ser más precisos (aquéllos no familiarizados con la floricultura, se dice "yerbera", como si fuese la flor de la yerba).

Fueron 6 flores, tallo largo, color rosa, al igual que el envoltorio. Las cargué en mi querido Fiat Uno y enfilé para casa. Sabía que ella no se esperaba nada, no sé bien porqué, pero lo sabía.

A diferencia de todos los días en los cuáles toco bocina al llegar (y Juana sale disparada a mi encuentro), esta vez toqué el timbre. Clásica pose con las manos atrás sujetando el racimo, el cual hizo su entrada triunfal apenas Flor se asomó.

Se puso contenta, no se lo esperaba, se los dije.

- ¿Y esas flores? ¿Son para mí? ¡Que lindas! ¡Juaniiii, vení a ver las flores que me trajo Papi!

- Mami, que lindas flores.

Acto seguido, giró sobre su propio eje y me miró. Su mirada no decía nada en especial, pero algo tenía. Y toda la historia que les conté, el casorio, los 7 años, los regalos, las flores, el amor, quedan reducidos a...

- ¿Y mis flores dónde están?

(Pocas veces me sentí tan mal)
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miércoles, 3 de junio de 2009

Si si señores



En 32 meses, mi hija ya tuvo 3 camas. El promedio da una cada 10 meses y 20 días. Hace ya un par de días que el catre ya está esperando a su nueva huésped, mientras que hoy acaba de suceder algo muy importante en la vida de nuestra protagonista: empieza a dormir en una cama grande. Esto sucede al mismo tiempo en que yo escribo éstas líneas, las cuáles podrían verse interrumpidas por un ¡pum!, señal de que Juana rodó, aunque pensándolo bien el colchón que pusimos en el piso la tendría que atajar.

Ya la dinámica de dormirse está más clara y es también, más sencilla. Ahora que va al Jardín (¿les conté que mi hija ya va al Jardín?), se levanta lo suficientemente temprano como para llegar a las 21.30 con la batería agotada.

Todas las noches es lo mismo. Terminamos de comer, Juana corre al family para ver un dibujito, Flor lava los platos y vuestro humilde servidor sale a chupar frío con las perras. Generalmente, a mi regreso ya está Juani en su cama y Flor a su lado tratando de que se duerma. Desde abajo se distingue la voz de la mocosa quejándose que no se quiere dormir y la de Flor convenciéndola. Fue el otro día que escuché lo que considero pura música para mis oídos. Era mi hija excitada, no queriéndose dormir y cantando...

- Dale Boca, dale booo... y dale booo, y dale booo, Dale Boca, dale booo...
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La joven manos de tijeras


La negación es una forma de percatación de lo reprimido; en realidad, supone ya un alzamiento de la represión, aunque no, desde luego, una aceptación de lo reprimido. (Sigmund Freud)

Se habrán dado cuenta que las ediciones de este blog son semanales, entre jueves y martes salimos "a la calle". Ya el viernes pasado le dije a Flor, Estamos sin material para el blog, Voy a estar más atenta, me respondió. Hoy, jueves, ya tenemos historias de sobra para un tiempo largo. En esa dirección, es increíble pensar que de una semana a otra Juana va evolucionando en sus pensamientos. Si tienen tiempo, vuelvan hacia atrás y lean lo que escribíamos antes y comparen con lo que sucede ahora.

Ya estamos en la cuenta regresiva. Cuando me preguntan, digo que es la primera semana de agosto. Flor siempre dice el 7 de agosto, aunque el otro día nos dijeron el 6. Trivialidades al lado de la mezcla de alegría, ansiedad, terror y/o curiosidad que nos produce a todos la llegada de Carola.

- Mami, ¿sabías que yo ya uso tijeras porque soy grande?

- Si Juani...

- Y Carola no puede usar tijeras porque es muyyy chiquita.

- Claro, viste que suerte que sos grande

Silencio. Piensa.

- Mami, yo NO le voy a cortar los dedos a Carola.

La negación es una forma de percatación de lo reprimido; en realidad, supone ya un alzamiento de la represión, aunque no, desde luego, una aceptación de lo reprimido.

(O sea, yo le quiero cortar los dedos a mi hermana que viene en camino pero como a esta altura ya puedo reprimir cosas, lo único que hago es agregarle la palabra NO adelante...)
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miércoles, 27 de mayo de 2009

Un lugar llamado Penitencia


Evidentemente, son momentos de cambio. Juana cada vez habla más y mejor, eso se nota. Entiende las cosas, las memoriza, las analiza y saca sus propias conclusiones. Sus razonamientos tienen una lógica y en base a esa lógica actúa. Si a esto le sumamos que va a tener una hermana, suceden cosas como, por ejemplo, no querer subirse al auto después del jardín.

A Dios gracias, a mi me toca llevarla. Dulce, bondadosa, ella va en silencio a la mañana, la procesión va por dentro, tal cual su padre. Tampoco es que el viaje dura media hora, apenas si son diez cuadras, casi que en línea recta. Perdón que me repita, pero disfruto tanto de esos minutos por la mañana, que no lo quiero dejar de hacer por nada del mundo. Vuelvo el tiempo atrás y ahora entiendo porqué mi viejo se venía desde Barrio Norte hasta Belgrano para llevarnos al cole cuando éramos chicos.

Volviendo a Flor, siempre le toca la peor parte. Tiene que buscar a la mocosita toda excitada que sale del colegio. Cuando no son las botas que no le compra, son los berrinches por no querer subirse al auto, en este caso seguido de un cross de derecha, que impactó de lleno en la cara de su madre.

- ¡Juana! ¡Te subis inmediatamente al auto y te quedás en penitencia!

Duró el berrinche lo que tuvo que durar, hasta que se pasó luego de unos minutos. Volvió todo a la normalidad, aunque no sin cierta tirantez entre ellas.

- Mami, ¿dónde estoy?

- En el auto, JUANA

- No Mami, ¿dónde estoy?

- En el auto... (claramente Flor seguía molesta por todo lo que había pasado)

- No Mamá, ¡estoy en Penitencia!
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lunes, 25 de mayo de 2009

Las mejores amigas


Que tu hija vaya al jardín es un golpe fuerte. Recuerdo que cuando empezó a ir el año pasado, en un momento nos dimos cuenta que muchas de las cosas que estaba aprendiendo se las enseñaban allí. Ya no éramos los únicos en su vida.
La nueva es "jugar al jardín". Básicamente es sentar a quién tiene cerca, ponerle nombre de compañerito, etiquetarse ella como una maestra y representar todas las situaciones posibles, desde saludarse cuando llegan, cantar canciones, hacer gimnasia y despedirse al final del día.

Demás está decir que las tiene alquiladas a Patri, Flor, Mery, Cynthia, indistinta y alternadamente, según cuándo esté con cada una. Su madre, sobretodo, es la abonada las tardes "after Patri" y los fines de semana.
En una de esas ocasiones, Flor no quería más. Yo, la entiendo. A veces le tiene una paciencia a Juani, imaginénse que repite y repite las situaciones, "¡Otra vez!", su frase de cabecera.

- No Juana, yo no juego más al jardín, tengo que ir a cocinar.

- Bueno... ¡Cata! ¡Noni!

Sus mejores amigas vinieron al pie, como siempre. Juana las agrupó, las miró fijamente y les dijo, sin repetir y sin soplar

- Cata, vos sos Mora. Antonia, vos sos Guadi. Yo soy Lucia... ¡Hello boys and girls!

(No se salvaron ni las perras)
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martes, 19 de mayo de 2009

Eramos tan pobres


Jueves, 8.00 AM. Lluvia sobre Vicente López. Es la primera vez que llueve desde que la llevo a Juana al colegio, pero afortunadamente no es más que una fina garúa. ¿Cómo cuernos voy a hacer el día que se caiga el cielo?

El cole de la gorda queda a 10 cuadras, lo que hace que el viaje no dure más de 3 minutos que pueden estirarse a 8 si no hay lugar para estacionar. Nos bajamos del auto y caminamos de la mano, felices de tenernos el uno al otro. Llegamos a la salita, momento en el que soy descartable y apenas recibo un beso de costado gentileza de la presión que ejercen las maestras.

Al mediodía la busca Flor, con quien se produce la situación inversa: felicidad eterna de verla (a su madre), desgracia de tener que subirse al auto.
Ese mismo jueves, ante la clásica pregunta "Juani, ¿cómo te fue en el cole?", mi hija responde:

- Mamá, yo no tengo botas de lluvia.

- No, es verdad Juani, no tenés.

- Guadi y Mora tienen botas de lluvia, ¿me comprás a mi?

- Bueno, otro día te compro unas botas de lluvia.

A partir de ese momento y por varias varias horas, lo único que Juana decía era "¿Me comprás mis botas de lluvia?". Terminaba de almorzar, "¿Me comprás mis botas de lluvia?". Se dormía la siesta, "¿Me comprás mi botas de lluvia?". Se despertaba de la siesta, "¿Me comprás mis botas de lluvia?". La respuesta de Flor iba variando según el momento. Pero nada la satisfacía, la mocosa seguía insistiendo, Flor no aflojaba

- Juani, no tengo plata.

"Listo, se acabó" habrá pensado Juana. "A esta no la doblego más, es hora de hacerla sentir mal, de darle dónde le duela, la estrategia del hartazgo no está funcionando"

- La mamá de Guadi SI tiene plata.

Ese si que fue un golpe certero. Tan certero que me dolió a mi también.

(Finalmente las botas las compró Isa. ¿Vieron que era verdad que Flor no tenía plata?)
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miércoles, 13 de mayo de 2009

Abran paso que viene Mami




Era un día complicado, había corrido de aca para alla desde la mañana.

Había llegado la tarde. Teniamos turno a las 17 hs con el Dr. López y nos encontrabamos con el Negro en la puerta del consultorio. Todos estabamos un poco nerviosos porque el cirujano nos iba a confirmar el éxito de la operación.

El trafico en capital era un desastre, y en barrio norte era peor todavía. Pueyrredón con su nueva doble mano no ayudaba a la circulación de los autos. Estabamos en la avenida sin poder avanzar y el reloj indicaba que ya era la hora.

Juana venía en su sillita mirando por la ventana, de vez en cuando repetía en automático: "me quiero bajar".
Cada minuto que pasaba y mi auto no avanzaba era un grado mas de histeria que se sumaba a mi ser. Me olvidé de Juana y empecé a hablar sola: "por qué??? no puede ser! Odio los autos. Voy a llorar". En ese momento Juana me interrumpe y yo registro su presencia.

- ¿Vas a llorar Mami?
- No Juani, es una manera de decir
- ¿Qué pasa Mami?
- Que hay muchos autos y no podemos llegar al doctor

Piensa un segundo, se asoma por el costado del asiento para poder mirar mejor hacia adelante y grita:

- ¡¡¡Autos, dejen pasar a Mami!!!
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martes, 12 de mayo de 2009

Artistas Invitados: Martina y Santiago

Martina N., 5 años
Estábamos terminando de comer y Martina se relamía y abría los ojos como huevos fritos cuando le agregábamos ensalada en su plato (parece que le gustan las hojas verdes). Se me ocurrió preguntar: quien de ustedes sabe lo que es ser vegetariano? Martina se adelantó a su hermana y apurada contestó: yo sé, yo sé..!
A ver que significa ser vegetariano, pregunté de nuevo...
Hablar 'en vegetal', papá..!!
Me mató.


Santiago A., 9 años
Las 23, la mejor hora. Fer se fue a trabajar, Olivia duerme dulcemente en su cama o en la cucha de Guapo (a ella le da igual) y Santi imagino que mirando Animal Planet con un ojo abierto y otro cerrado... Me dispongo a leer en la cama. Por fin un rato para mí, sin demandas que responder (suena mejor que sin nadie que me joda). El libro es interesantísimo o por lo menos suena bien decir eso, la verdad es que no entiendo un pomo de lo que leo... pero hago el esfuerzo por cultivarme.
De pronto aparece Santi y me contengo de no mandarlo a la cama con un grito porque se apura en aclararme que es sólo una preguntita: 

- Si hijo, decime
- Ma,que significa TELO?

Son dos o tres segundos de perplejidad. A esta edad no se les puede mandar fruta.

- Es un hotel al que van las parejas cuando quieren estar solas
- ¿¿¿Solas para qué???
- Solas para hacerse mimos (lo terminé de decir y pensé, ¡por qué no le contesté Telo es el vesre de Hotel!)   

- Ah Ma, y vos, ¿¿¿¿fuiste muchas veces a un TELO????
- ¡¡¡Son las 11 de la noche carajo!!! ¡¡¡Te vas YA a dormir que mañana no te puedo despertar!!! ¡¡¡Y no vuelvas a aparecer por acá porque te quedás sin Play por una semana!!!!
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Un día sucedió


No voy a negar que lo estaba esperando. No me imaginé cómo sería, ni tampoco cuando. Simplemente quería que sucediese.

Hace rato que Juana venía hablando de ser una princesa. Que princesa por aquí, que princesa por acá. Que princesa esto, que princesa lo otro. Ella quería ser una princesa.

Flor ya había encontrado un dibujo con las princesas de Disney, las clásicas Blancanieves, Cenicienta y La Bella Durmiente por un lado y las modelo 2000, La Sirenita, La Bella y Jasmine, la novia de Aladdin. Entre ellas, Juana se decidió por La Bella Durmiente, dejándose llevar quizás, por el estereotipo de la rubia vestida de rosa.

Hurgando un poco más, encontré en youtube el video. Era La Bella Durmiente, versión original de 1959. Hay una escena muy conocida, en la cual Aurora baila con un príncipe imaginario, al tiempo que canta

Eres tu mi principe azul que yo soñe
eres tu, tus ojos me vieron con ternuras de amor
y al mirarme asi, el fuego encendio mi corazon
y mi ensoñasion se hara realidad
y te adorare como acontecio en mi sueño ideal
lara lara lara lara lara lara
y mi ensoñasion se hara realidad
y te adorare como aconteció en mi sueño ideal

Juani, pérpleja. Sus ojos no podían abarcar tanta felicidad. Su sonrisa pintada generaba en nosotros la mejor de las alegrías. Era una nena en todo su esplendor. Lo vio una vez, dos. A la tercera, se bajó de la silla, dió vueltas por el living hasta que me miró y me dijo:

- Papi, ¿bailamos?

Fue entonces que me convertí, oficialmente y para siempre en PRINCIPE.

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martes, 5 de mayo de 2009

El clásico del Domingo

Madre, es hora de que me reivindiques. Lo que habrás puteado al verme dormir fines de semanas enteros, desperdiciando días hermosos, cosido a la cama, sin querer hacer otra cosa que dormir. Doce, catorce, por qué no dieciséis horas seguidas. ¿Quién no lo hizo alguna vez?

No quiero ser recurrente con el tema del despertarse temprano, pero es la verdad, los tiempos cambiaron, vinieron los niños y revolucionaron los paradigmas. Hoy, 9.30 AM, suena el "despertador".

- ¡Mamá! ¡Mamaaá! ¡Mamaaaaaaaá!

Obviamente, mi mujer, impune por la panza con la que carga, no mueve ni media pestaña. Soy yo, quién debe levantarse, ir al cuarto a buscar a la mocosa, la que en vez de valorar mi actitud, me mira con cara de asquerosita y me dice.

- Quiero ir con mi mamá. (Gracias, y a mí que me parta un rayo).

Nobleza obliga, una vez en la cama reconoce mi existencia y el amor se balancea, deja de ser un 99/1 para ser un 70/30. Algo es algo, pienso para mis adentros, pensamiento que se potencia al escuchar el "Mami, me traés una mema", al menos no me tengo que comer el garrón de bajar las escaleras.

- Pedile a Papi (total Papi es Negro y por ende nuestro esclavo, no alcanza con que labura toda la semana sino que además el domingo, el día que Dios hizo para que descansemos, lo tenemos que usar de nuestro mayordomo.)

- Papi, me traés una Mema

- Si Juani, en 2 minutos (es una manera de decir, por qué no te dormís un rato más y me dejás volver a tener 17 y dejarme dormir, no hasta las 17, pero al menos 17 minutos).

Les juro que no pasan 4 segundos, que mi hija me mira, bah, me clava la mirada, la peor que tiene, y creánme que a esta altura ya tiene miradas...

- No Papi, AHORA. Seguir leyendo!

Diccionario de la Irreal Academia

Un clásico que no necesita introducción

ACOSTO: del infinitivo acostar. ej: Mami, cuando terminen los dibu yo me acosto.

GOLPI: Pretérito Indefinido del verbo golpear. ej: ¡Papi, me golpí la cabeza!. Similar acepción tiene los verbos CAYI (me cayí a la pileta), PONI (me poní un sombrero)

PONIO: Pretérito Indefinido del verbo poner. En este caso, en tercera persona. Ej: Isa ponió los fideos.

HICI: Pretérito Indefinido del verbo hacer (evidentemente, esta nena tiene problemas con los Pretéritos Indefinidos). ej: Mami, me hicí caca.

SABO: no es el de sabor, sino el de saber, en este caso el Presente Indicativo. Ej: Nonno Joe, yo sabo mucho.

CUENTAS: no nos referimos a 2+2=4, sino a "Juan Carlos, me cuentás un cuento" (suena a "me saco el saco")

VOLA: ¿que hace el avión? ¡Vola! Seguir leyendo!

Felices Pascuas

Extraño a mi primas. Y más en este momento, en el cual nuestras vidas convergen y tenemos tanto que compartir. Estaría mintiendo si digo que no guardo, en el fondo de mi corazón, una esperanza de que en un futuro cercano volverán. Una desde el Norte, la otra desde el Sur.

Sin ellas (y sus hijos), Juana se entretiene con sus primas maternas. Sobretodo con Laurita, torpedo humano, pulga inquieta, lobo en piel de lobo.

No hace mucho estuvimos con los Sacerdoti, haciendo de dummies para sus recetas culinarias. Cocinó Sole, el postre lo hizo Renato. "Muy rico todo, divino el perro, amoroso tu marido", diría una señora de barrio. Suscribimos.

Terminando de comer, Sole le regaló a Juani un huevo de Pascuas. Contenta, nuestra hija se lo muestra a Flor, al grito de "¡Mami, un huevo de Pascuas".

- Juani, ¿a vos no te dolía la panza?
- Si mami.

Era cierto, en el viaje previo, Juana se quejaba de que le dolía la pancita. Ni idea que sería, pero ella se quejaba.

Regresó con Laura, a quién le comentó lo sucedido, no sin un dejo de desilusión. 

- No lo puedo comer porque me duele la panza.

Su madre, como buena idem, no quiso ver a su hija triste.

- Juana, ¿querés que te lo guarde para cuando ya no te duela?

Pero una González Pita no se da por vencida tan facilmente. No pasaron 10 segundos, que regresó con Flor. La miró, pensó, no estaba demasiado convencida de lo que iba a decir, pero sabía que no perdía nada intentándolo.

- Mami, ya no me duele más la panza.

(¡Aleyuya hermana! ¡Te has curado! ¡Es un milagro del Señor!)
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domingo, 26 de abril de 2009

Los comienzos del Edipo

Los jueves no voy a trabajar al hospital, es mi día libre. Obviamente ese día paso más tiempo con Juana.

También sucede que los jueves es el día en que Juan Martín se junta con su grupo de estudio de MBA (la maestría que está haciendo y que finaliza a fin de año...gracias a Dios!). Esto implica que el Negro llegue a casa cerca de la medianoche, cuando Juani ya está dormida.

El pasado jueves estabamos cenando Juana y yo. Se podría decir que era una comida tranquila, predominaba el silencio. Hasta que el silencio se acabó:

- Mami, sabias que tengo un novio?

- Ah, si???

- Si, es mi papá y se llama Juan Martín!

Alguien puede negar que Sigmund Freud era un sabio? Seguir leyendo!

sábado, 18 de abril de 2009

Quisiera que esto dure para siempre

A veces querés no crezcan nunca más. Pero también te das cuenta que a medida que crecen, mejor se pone la cosa. Hasta que te traen un novio y ahí se debe pudrir todo, te preguntás porqué carajo no se quedó chiquita como era.

Les hice alguna introducción de nuestras vacaciones en Brasil. Les conté que fuimos a Río y estuvimos en un hotel. Lo que aún no saben es que en la Posada de Buzios pasaban cosas mágicas.

La entrada era un camino sinuoso, no tan largo como dijeron Los Beatles, pero con tener dos curvas alcanza para ser sinuoso. Al llegar al final, estaba el portón, aquél portón que debía ser abierto con... las palabras mágicas.

Tal como Alí Babá y sus cuarenta ladrones, todos los días al salir y al regresar, Juana, la heroína de esta historía, las pronunciaba.

- Abracadabra, que se abra el portón!

Y el portón se abría.

- Abracadabra, que se cierre el portón!

Y el portón se cerraba.

(Que quilombo se armó el día que nos olvidamos el control remoto en el cuarto.) Seguir leyendo!

Oye Manuel

Un gallego le dice a otro: Oye Manolo pásame otro shampoo.
- Pero si ahí en el baño hay uno.
- Si hombre, pero este es para cabello seco y yo ya me lo he mojado.

A un gallego le dijeron que su mujer lo engañaba con su mejor amigo...
Entonces mato al perro.

Varios astronautas se reúnen en la NASA. Un ruso dice:
- Nosotros enviaremos un cohete a Mercurio, para estudiar la atmósfera de ese planeta.
Uno de Estados Unidos dice:
- Nosotros enviaremos un radar a la Luna para estudiar el interior de este satélite.
Y un gallego dice:
-Nosotros enviaremos un cohete al Sol...
En ese momento todos dicen: ¡Pero el cohete, al acercarse al Sol, se derretirá!
Y el Gallego responde:
- Bueno, no vamos a ser tan brutos como para ir de día...

Una galleguita estaba de vacaciones con sus padres en un hotel 4 estrellas.
- Juana, llamá al ascensor.
- Ascensoooor, Ascensoooor.

No me digan que no es una diosa. Seguir leyendo!

Assit Card

Hace rato que sufro cada vez que despacho una valija. Me las han perdido varias veces y siempre creo que va a volver a sucederme. Se ve que mi hija salió a mi.
¡Vacaciones! Luego de un par de ésas de la cuales después tenés que tomarte "vacaciones de las vacaciones", decidimos irnos a la playa. Destino: Brasi. Rio y Buzios.
Para variar, nos llevó Joe a Ezeiza. Comimos en el restaurant de los empleados en el cual, escuchen bien, tienen 2 menúes: uno para ellos (los empleados) a $25 y otro (exactamente igual) a $40 para los turistas. ¿Nosotros que éramos? Turistas.
Pero, antes de eso...

- ¿Cuántas valijas van a despachar?
- Dos y el cochecito.

Subimos las maletas a la balanza y allí fueron, por la cinta.

- Nooooo, ¡mi valija! ¡¿Adónde se llevan mi valija?¡ Nooo, buahhhh, mi valija...

5 minutos después...

- Mi valijaaaa, nooo, buahhh, adónde se la llevaron

15 minutos después...

- ¡Mami! ¡Quiero mi valijaaa! Buahhh

4 horas, 1 despegue, 3 turbulencias, 1 aterrizaje después...

- ¡Ahí viene mi valijaaa! ¡Ehhhh! ¡Mi-va-li-ja!

(Lo mejor de todo es que en "su" valija, no había nada de ella.) Seguir leyendo!

Hacele caso a tu hija

Cerrás los ojos, los abrís y tu hija creció. No podés creer las cosas que te dice, las cosas que hace, cómo las dice, cómo las hace.
Los fines de semana los dedicamos a la familia. Arrancamos el sábado al mediodía en Pepito, a la vuelta de la casa de la abuela. No sé hace cuánto que lo hacemos, pero 10 años hace seguro, y más puede ser que también. Antes lo hacíamos, pero no era una fija como es ahora. Hoy, casi que no hace falta hablarnos. Vas a Pepito el sábado y alguien hay. Toda la familia somos 20, en cuatro generaciones, 1-4-12-3 (en breve 4), contando maridos, mujeres y novias. En todos estos años, hemos recibido infinidad de visitas: Nacho, Codi, Isa, Lili, Laura, Maxi, Freddy, Chani, Pichi, David, Lali, Jessy, Fiona, Leo. ¡Hasta mi viejo llegó a venir! Siempre nos sentamos en la misma mesa y nos atiende Coco, nuestro querido Coco.
El domingo al mediodía nos toca con las Nonnas: Rina, Iola, Carmen y la "intrusa", Slata, una amiga Croata de Gigliola. Obviamente se comen pastas y el nivel de contaminación auditiva supera los niveles permitidos. Ahí somos menos, aunque más balanceados en las generaciones: 4-1-4-1(2). Entre los visitantes podemos nombrar a mi viejo (siempre presente), Topa, Los Wilhelmi (con sus 3 generaciones), Cynthia. Lo mejor fue el día en que Lorena trajo un brasilero que conoció en un micro en Retiro, pero eso queda para otra vez.
Y el domingo a la noche, cuando todos comen sobras o hacen los famosos Te-cenas, nosotros seguimos de familiadas, esta vez con mi viejo y mis hermanos (¿no los viste el sábado?). Eso ya es en casa o en lo de María y generalmente pedimos pizza y/o empanadas.
Una de esas comidas es la que me trae hasta aquí. Había Coca (Light) en la mesa, pero esta vez también había Sprite. Mi hija pidió esto último, creánme que era la segunda o tercera vez que la tomaba. Su madre, bien bicho que es, me pidió que se la diluya con agua. Lo hice, 1 parte de agua, 2 partes de Sprite. Total, no es mucho, no se va a dar cuenta... Un sorbo, dos, tres...

- ¡Papi! ¡Me sacás el agua de la Sprite!

La imagen no es nada, la sed es todo. Hacele caso a tu... hija.
(¿¿Cómo cuernos se dió cuenta??) Seguir leyendo!

domingo, 29 de marzo de 2009

Cada cual atiende su juego

Hay cosas que no termino de entender. Nunca, pero nunca, Juana se quemó con fuego. Sin embargo, ella sabe que el fuego quema, que no hay que tocarlo. ¿Que loco, no? ¿Cuántas cosas más asumirá por el simple hecho de que se las dijimos nosotros?

Será por eso que el sábado en lo de Sol, miraba y miraba las velas, pero ni se le ocurría tocarlas. Ella solo las miraba hasta que decidía que era suficiente y las soplaba. La llamaba a Flor, le pedía que las encienda, y así sucesivamente. De más está decir que llega un momento en que no podés más, tanta repetición te lima de a poco.

Pero, allí fue Sol, a prender las velas. No contenta, quiso darle charla a nuestra hija.

- Juani, ¿me contás del Jardín? ¿Cómo se llaman tus compañeros? ¿Y tus maestras?

La señorita ni se inmutaba. Miraba las velas, la miraba a Sol, volvía sobre las velas, Sol, velas, Sol, velas. Pero ni una palabra.

- Juani, ¿no me querés contar?

Mirola nuevamente a Sol. Esta vez, le clavó la mirada. Sutil, pero enérgica. Irónica, pero a la vez cordial.

- ¿Por qué no vas a hablar con Mamá?

(y me dejás de molestar) Seguir leyendo!

martes, 24 de marzo de 2009

¡Help!

El otro día hacíamos cuentas con Martín y Pablo y llegamos a la conclusión que Juana lleva usados unos 3600 pañales en su 900 días de vida, a un promedio de 4 diario (Gracias abuela por tanta generosidad).

¿Ustedes creen que yo no cambié al menos 50 de esos pañales? Yo estoy absolutamente seguro que si, mi mujer me lo niega rotundamente. Podríamos estar años y años discutiendo la cuadratura del círculo o cuántos pares son tres botas pero no es ese nuestro objetivo.

Habrán visto que nuestra hija ya es una muchachita hecha y derecha, capaz de realizar transacciones comerciales y asistir en la cocina. También sabe perfectamente cuando ir al baño, aunque con la caca tenemos un pequeño inconveniente: no quiere hacer en el inodoro. El procedimiento es el mismo que si fuese, aunque la frase que pronuncia es "Mami, ¿me ponés un pañal que quiero hacer caca?".

Pobre mi Juani, lleva algunos días enfermita, lo que la hizo tener caca un poco más floja que de costumbre. Flor la estaba cambiando cuando se dió una situación bastante particular.

- ¡Negroooo, vení, ayudame con la caca!

Hacia allí me dirigí, resoplando y refunfuñando, que cosa más fea la caca, por más que sea de Juana que me importa, la caca es caca y caca siempre será.

Allí estaba yo, atónito. La cola embadurnada, Juana con las rodillas en la oreja, Flor luchando contra el desborde.

- ¡Negro, ayudame! - otra vez la súplica. Se ve que mi actitud no era la más colaborativa. La cara de Flor lo decía todo, su temperatura subía, el enojo no disminuía. Mi hija, ya molesta e incómoda por la situación, eligió interceder a favor de su madre (otra más, y van...)

- ¡Papá, ayudálaaaa! Seguir leyendo!

jueves, 19 de marzo de 2009

Una cosa es una cosa

Un clásico de mi primogénita es querer sentarse en la mesada mientras su madre o yo cocinamos. "Quiero subir" es la frase que la catapulta a las alturas, a ese lugar en dónde todo se ve distinto. Allí, donde Antonia y Catalina hurgan con sus hocicos, deseosas de comer algo más que ese alimento balanceado que tanto las aburre.

En una de esas excursiones, yo estaba compenetrado en mi rol de Juanita, no mi hija, sino aquella ladera de Doña Petrona, personaje mitológico de la cocina vernácula. Mi función era simple: picar el pimiento que luego sería parte de una tarta de atún.

- ¿Papi, que hacés?
- Estoy cortando el pimiento
- ¡No Papi, se llama morrón!

¡Andaaaaaaaaaaaaaa! Seguir leyendo!

Capitalismo

Quiero, Quiero, Quiero. No podría decir que entramos en esa etapa, pero no debemos estar muy lejos tampoco.

Cuenta la leyenda que el padre de Juana, era uno de esos nenes quierotodoculoveoculoquiero, además de preguntón, quilombero, hiperquinético y jeringa. Por el momento, mi hija es más parecida a su madre: tranquila, dulce, sensible.

En la plaza, Juana disfruta como nunca. Aprovecho para reforzar el concepto de que la plaza es como Disneylandia pero cerca de casa, en pesos, sin olor a comida chatarra y para ir no necesitás visa.

En una de nuestras excursiones, se acerca nuestra hija y nos hace un clásico pedido de "Quiero...". La miré a Flor y me volví sobre Juana. Un par de instrucciones precisas y hacia allí fue, presurosa y segura.

Se acercó a una distancia prudencial, lo suficientemente cerca para poder ser escuchada. Juntó fuerzas, sabía que tenía un desafío por delante y estaba decidida a enfrentarlo, pero a su vez el terror la invadía. Al fin y al cabo, su interlocutor era un total desconocido y eso era quizás, el mayor obstáculo. Sin embargo, valía la pena el esfuerzo, la recompensa era demasiado buena como para no hacer al menos un intento.

Lo miró a los ojos, trató de recordar exactamente las palabras que le había dicho su padre. Levantó el tono de voz y dijo firmemente:

- Quiero un Torpedo de frutilla. Seguir leyendo!

lunes, 16 de marzo de 2009

¡Como te lo tengo que decir!

Creo que una de las situaciones más desesperantes que pasamos junto a Flor fue la inundación en enero de 2004. Estábamos viviendo en la casa de Lorena, en Thames y Niceto, cuando se largo un diluvio de aquéllos, esas lluvias en las cuáles Blanco Encalada parece Venecia y el clásico de los "noticiosos" es la gente caminando con el agua hasta la cintura.

Esa noche, llovía tanto pero tanto pero tanto, que el agua entraba por todos los wines: por la puerta, por las ventanas, por el patio, por las rejillas... Esto último fue lo peor, ya que al llenarse las alcantarillas y los desagües, todo lo que se encontraba dentro de ellas, tenía que salir. Me estoy refiriendo a las cucarachas. Si, imaginénse que por la rejilla de su patio comienzan a entrar cucacarachas a borbotones, como esas películas yanquis en las cuales te atacan las abejas, bueno, eso mismo... que desesperación.

El otro día llovió tanto que, en casa, donde tenemos los pluviales tapados (por las raíces de los árboles), el agua empezó a entrar por el ventanal del family. Yo, para variar, estaba "trabajando en el avión", como lo definiría mi hija mayor.

Flor, en su afán de atajar el agua, gritaba y gritaba. Juani en el medio, no sabía para adónde arrancar. Ella veía a su mamá desesperada, la quería ayudar de cualquier manera. Agarró diferentes elementos para despejar el agua, pero ninguno ayudaba, es más, todos se interponían entre Florencia y el agua.

- ¡Juana! ¡Quedate sentada y no hagas más nada!

Obedeció, como siempre hace. Miraba atónita la situación, impotente. Hasta que decidió actuar:

- ¡Lluvia, dejá de llover! Seguir leyendo!

viernes, 13 de marzo de 2009

Negro no te vayas, Negro veni

Juan Martin viaja por trabajo a distintos lugares del mundo. Nuestra rutina no cambia mucho, pero cuando llega la noche la ausencia del hombre de la casa se siente.

Esta vez el destino del viaje fue Brasil, nos quedamos solas por 5 días.

Hoy es la primera noche sin el Negro en casa. La acuesto a Juana temprano y disfruto del silencio y la paz que hay alrededor. Miro el reloj para chequear que la alarma del despertador esté activada, cierro los ojos y me duermo profundamente.

A las 5 de la mañana la voz de Juana me despierta: "Mamá...mamá...mamáaaa". La voy a buscar y la llevo a mi cama. Hoy hay mas espacio y yo necesito seguir durmiendo.

Juana se queda callada unos segundos y en seguida pregunta:

- Mamá: por qué Papá no vino a dormir?

- Porque esta trabajando en un lugar que queda lejos.

- Y por qué Papá trabaja en el avión?

- No Juani, Papá no trabaja en el avión sino que viaja en avión a los lugares que están muy lejos.

- Ah...y por qué Papá trabaja en otro lugar, y otro lugar, y otro lugar?

- Porque va a visitar a señores con los que tiene reuniones.

- Pero yo lo queria invitar a dormir aca con nosotras! Seguir leyendo!

lunes, 9 de marzo de 2009

El misterio de la Coca Cola

"La Coca-Cola fue creada en 1885 por John Pemberton en la farmacia Jacobs de la ciudad de Atlanta, Georgia. Con una mezcla de hojas de coca y semillas de cola quiso crear un remedio, que comenzó siendo comercializado como una medicina que alivia el dolor de cabeza y disimula las náuseas, luego fue vendida en su farmacia como un remedio que calmaba la sed, a 5 centavos el vaso. Frank Robinson le puso el nombre de Coca-Cola, y con su caligrafía diseñó el logo actual de la marca." (Fuente: Wikipedia)"

Todos tenemos nuestra relación particular con la Coca-Cola. Algunos nos gusta Light, otros Zero (¿cuál es la diferencia? ¿importa la diferencia?). Ultraconservadores ellos, cuesta encontrar gente de 30 para arriba que siga consumiendo la "Coca Común". Creo que todos estamos de acuerdo en que no es la misma que cuando éramos chicos, aquella gloriosa Coca De Litro que fría era un placer de los dioses.

Siendo niños, en casa, solíamos tomar Coca sólo los fines de semana, prohibición clásica y cliché de la clase media ochentosa argentina. A medida que fuimos creciendo, nos hicimos adictos. Con un sandwich, con alfajores, con medialunas, sola, en el cine, en la cama, con chizitos, después del fulbito, en Pumper, en la costanera, con Ron, con hielo, sin hielo, sin gas, con Fernet.

Y cuando sos papá te decís a vos mismo: "Mis hijos no van a tomar Coca". Hacés todo lo posible para que así sea, pero misteriosamente, una voz oculta logra, silenciosamente, hacerles llegar la palabra mágica...

Sentados a la mesa, ravioles de por medio.

- ¿Juani, querés agua o jugo?
- ¡Quiero Coca! Seguir leyendo!