domingo, 8 de noviembre de 2009

15 años después


Es célebre ya la frase que dice "Vive de tus padres hasta que puedas vivir de tus hijos", la cual quisiera reformular en "te retan tus padres hasta que te retan tus hijos".

Que no soy un gran conductor no es una novedad. He chocado autos por doquier: el 11, el milqui, el corsa, la country, el uno, el que alquilé en Londres, el buggy en buzios, en fin, no quiero ampliar. Por ahora el Civic viene zafando, por lo que considero que finalmente puedo decir "he aprendido a manejar". Me tomó 15 años, pero creo que lo logré.

Ibamos a Nordelta el otro día, era el cumple de Cris y nos esperaba Sushi, como siempre. Bajamos en Bancalari, doblamos y vamos derecho. Un lomo de burro, no muy grande, pero que movió un poco el auto.

- Papá, cuidado.

El siguiente si, seamos sinceros, me lo morfé. Se sacudió toda la Country, entre que es dura y el golpe, Carola empezó a llorar.

- ¡Papá, tené cuidado! ¡No viste como se puso Carola! ¡Haceme caso!

(Si mamá)

3 comentarios:

Fachi dijo...

Tiene razon Negro, Flor se canso de retarte y le paso la posta a Juana. Besos para todos.

Mato dijo...

Seguramente tomaran la posta también para avisarte cuando los semáforos se ponen en verde!

gnudel dijo...

Lo ideal de que tomen estas postas (y esto es algo que ya tengo validado con otros papás) es que con tanto insistirles con el tema seguridad/cinturón/booster/sillita/etc, es que al final son ellos/as quienes le terminan recordando a uno: papá, no arranques! No ves que no estoy atada? Tanta insistencia, termina dando sus frutos....
Abzo
Nudel