martes, 22 de septiembre de 2009

De Rusia con amor


Mi viaje a Rusia no llegó precisamente en el mejor momento. Mi mujer me lo dejó muy claro en un par de intercambios de mensajes de textos que tuvimos.

Intercambio 1
NEGRO: Gorda, ¡al fin me recuperé del viaje y pude dormir 8 horas seguidas!
FLOR: que suerte que tenés, yo NO PEGUE UN OJO EN TODA LA NOCHE.

Intercambio 2
NEGRO: estoy en el lobby del hotel viendo a Del Potro. ¿Ustedes que hacen?
FLOR: Juana grita mientras Carola llora y las perran ladran. Me alegro que VOS la estés pasando bien.

Intercambio 3
NEGRO: ¿Cómo andan mis amores?
FLOR: ¡Bien! desarrollé la habilidad de cocinarle a Juana mientras le doy la teta a Carola.

Pero no perdamos el verdadero foco de este blog.

- Mami, ¿adónde fue Papi?
- Se fue a Rusia, a trabajar.
- Ahh… y, Mami, ¿Qué es una montaña Rusa?

(¡¿vieron como todo tiene que ver con todo?!)

Y ahora explicándole a su hermana los beneficios de ser grande

- Carola, cuando seas UN papá, ¡vas a poder ir a Rusia a trabajar!

(no creo, a vos te va a tocar la parte de quedarte y ser la mujer orquesta)

4 comentarios:

2011 dijo...

muy duro! espero que hayas traido suficientes regalos (cantidad y magnitud) para revertir esta situación.

abrazo

Nico Baranek dijo...

Durisimo!! No hagas como yo que una vez pegue un viaje de 20 dias y le traje a Flor de regalo una taza de Oracle!!!

gnudel dijo...

Me encanta, porque te pegó el tema "mamushkas"...
Después de este nivel de diálogo de pareja, para Flor como mínimo un pañuelo de Hermés y/o algo de Burberry y para las chicas: gorros del ejército ruso en miniatura (sino, dormís arafue...)
Así es, a las mujeres hay que conquistarlas por las pilchas, viste??
Abrazo

Negro GP dijo...

quedense tranquilo, cumplí y con creces.

abrazo

PS: la de la taza de Oracle no tiene desperdicio alguno!