jueves, 25 de junio de 2009

La Irreal Academia Española


Un nuevo fascículo para actualizar la colección.

Volvo: nada que ver con los autos, en este caso se utiliza en situaciones en las cuáles Juana quiere decir que regresa en breve. "Ya volvo, mami"

Morde: Félix, su perrito imaginario, no tiene problemas de conducta, "Papi, mi perrito Félix no morde"

Hazo: El diccionario de la REAL Academia nos devuelve un "La palabra hazo no está eregistrada en el Diccionario", pero nosotros (la Irreal) si la tenemos. "Tío Topa, yo soy grande y hazo pipí solita"

Despertado: una cosa es un despertador, otra muy distinta es "Isa, ¿Hugo está dormido o despertado?".

Vayate: lejos, la mejor. "Mami, dejame tranquila, ¡VAYATE!"

Araña: insecto de ocho patas que... no, nada que ver, una araña es la basura matinal que se acumula en los lagrimales. "Papi, me sacás la araña de los ojos, que tengo que ir al cole"
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Polonia


La verdad, no se puede quejar. No tiene aún 3 años y ya conoce Europa, USA y Brasil. Yo no tuve esa suerte, Flor tampoco. Lo mejor de todo es que ella disfrutó de sus viajes por el hecho de estar con nosotros, imaginate que si la llevábamos a Rio Gallegos era lo mismo.

El viaje a Europa estuvo bueno, era una continuación de mi viaje por laburo, al cual se plegaban las chicas en Madrid, de ahí un vuelo a Londres y a quedarnos una semana con Maxi y Sabri. Cuentan los chicos que aún suena en sus cabezas la "Worman Polka", hit de Backyardigans que nos torturó (literal) durante toda nuestra estadía.

El viaje a New York, por otro lado, estuvo buenísimo. Eramos 9, sponsored by Isa y la pasamos excelente. Caminamos mucho, disfrutamos, descansamos, las chicas compraron, los hombre esperamos en la vereda (bah, alguna zapatilla ligamos).

Su tercer viaje fue a Buzios en semana santa, sobre el cual ya algo contamos en este mismo blog. Juana ya más grande, disfrutó mucho también, sobretodo el hecho de estar en la playa. De ese viaje, guarda recuerdos, al fin y al cabo es contemporáneo.

- Juana, ¿es cierto que Tomek se fue de viaje? - preguntó Flor a la salida del jardín.

- Si mami, se fue muyyyy lejos en avión a visitar a sus abuelos, cómo cuando yo me fui a Brasil... (Tomek es un compañerito hijo de madre argentina y padre polaco)

- Mirá vos...

- Si, ¡pero yo en Brasil no tengo abuelos!

(Lo mejor es que después cuando Flor le preguntó "¿Y adonde se fue?", ella contestó muy natural, "a Polonia", como si estuviese hablando de Olivos...)
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jueves, 18 de junio de 2009

Como come

Un hijo te cambia la vida, chocolate por la noticia, pero que querés si es verdad. Y no es que "te cambia la vida", sino que literalmente te la cambia. Nunca (pero nunca) volvés a dormir como antes, todo el tiempo estás pendiente de lo que está haciendo, dejás de salir, sos esclavo de ellos, cambiás tus rutinas. Ojo que sarna con gusto, no pica.

Antes de que llegue Juana el horario de la cena era de las 10 en adelante. El horario final dependía de la complejidad del plato a comer, de si uno tenía terapia, de si él otro salía a correr, etc.

Hoy, el factor es uno solo: Juana se duerme temprano. Entonces, ocho y media a más tardar estamos comiendo. La reina en la cabecera, los lacayos a sus costados, pendientes de si come o no, qué come, cuánto, cómo.

El otro día no quería saber nada con comer el pollo con verduras. Y si lo hacía, era con la mano y bastante chancho, muy desganada.

- ¿Por qué comés con la mano?

- Porque soy una nena chiquita...

- Ah bueno, ok, pero los nenes chiquitos no ven dibus, ¿sabés?

(Tenedor. Mano. Boca. Glup, Glup, Glup. Un poco más y se come el plato también)

- Yo SI puedo ver dibus.
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Manotas

Que tema este de la gripe, que quieren que les diga, para mí es una gripe como cualquier otra, o la misma de siempre, con la diferencia que en esta cada uno que se enferma aparece en los diarios. Me acuerdo el año pasado cuando Mamá (la mía, la única) se agarró una gripe tremenda que estuvo dando vueltas, creo que se habían contagiado como 1 millón de personas o algo así.

Cuando yo era chico no me enfermaba nunca, por ende nunca faltaba al colegio y eso era lo peor que me podía pasar, todos faltaban y yo no, encima mi madre (la mía, la única) no le importaba nada de nada, iba yo a la mañana y le decía "Mamá, me duele la cabeza", "Tomate 2 aspirinetas y te vas al colegio" era su agradable respuesta.

Pero, fue esa actitud la que hizo que hoy sea inmune a toda peste que está dando vueltas por ahí. Mami, gracias por tanto, perdón por tan poco.

Juana viene zafando, la que no zafa es Flor, a quién tengo tirada a mi derecha, con la voz nasal y esa tos "mojada" Antes de eso, Juani casi que cae, mucho moco, algo de tos. Le costaba dormirse a la noche (cuándo no) y Flor... bueno, lo de siempre, se lo pone al lado, le habla, etc, etc

- Mami, ¿tenés un pañuelo a mano?

- ¿Cómo? ¿Si tengo un pañuelo EN LA MANO?

- No, si tenés un pañuelo A MANO.

¿Mano a mano hemos quedado? No, ganás vos mocosa, y por robo.
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jueves, 11 de junio de 2009

El muñeco maldito


Si me preguntasen a cuál de todos los varoncitos contemporáneos de Juana (Facundo, Simón, Francisco, Pio, Félix recientemente, Jerónimo próximamente) le tengo más miedo, les tendría que decir que a Facu. Juana no para de nombrarlo, que Facu esto, que Facu lo otro, Facu no te vayas, Facu vení. Todos sus muñecos varones se llaman Facu, a excepción de Luqui, obsesión de la abuela Isa. Facu, quedate piola mocoso, lejos de mi nena, ¿si?

Bueno, a decir verdad, también es especial para mí, al fin y al cabo, es el hijo de uno de mis mejores amigos. Eso no representa ninguna ventaja para él, que quede claro. Su madre, fana del blog, está hoy enfrentando un momento de cambio, contando los días. Ya falta poco.

El otro día, en la casa de otro de esos amigos del alma, jugaban Juana y Lucía. Traían, llevaban, tiraban, sacaban, ponían. Jugaban juntas y separadas a la vez, típico de la edad. En eso, Juana toma una muñeca, a decir verdad un muñeco. No es mínima la diferencia, este muñeco tenía... pito.

Que se yó, la verdad que estoy acostumbrado a ver "colas", no sólo en las muñecas, sino que en Juana misma. Ver un píto es chocante, aunque sea el de un muñeco, "¿Que raro un muñeco con pito, no?", pensé.

- Juana, mirá esto. ¿Que tiene este muñeco?

Primero lo miró como si nada, "vi 1000 muñecas como esta papá", debe haber pensado, "¿por que crees que esta es distinta?".

- ¿Que tiene ese muñeco ahí?, le pregunté, justamente señalando "ahí".

En ese instante, se dió cuenta que algo no estaba bien. En realidad no sé si bien es la palabra, quizás se dió cuenta que algo era distinto. Ni bueno ni malo, distinto a todo lo que está acostumbrada. Qué pudo haber hecho sino ir corriendo dónde su madre a mostrarle el "coso".

- Mami, mirá lo que tiene ahí

- ¿que tiene?

- ¡Se tiró un pedito y quedó así!

(Seguro que Freud tiene toda una sanata para esto, pero no los quiero aburrir ni aburrirme).
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¿Y a mí que me parta un rayo?


¿Habrá ya comenzado la famosa comenzón del séptimo año? Por el momento, parece que no. La pregunta viene a cuento de que el pasado 20 de mayo, cumplimos 7 años desde que nos casamos. Como pasa el tiempo. Les juro que me acuerdo todo aquél día, el civil, el almuerzo, todos los que estaban, muchos de ellos lectores de éstas historias. Gracias por haber estado en aquél momento, gracias por seguir estando ahora.

Nos hemos regalado de todo con Flor a lo largo de nuestros aniversarios. Desde camperas y relojes, pasando por anillos, zapatillas o simplemente una cena romántica. Todos y cada uno de ellos, especiales por algún motivo.

Veníamos de regalarnos un anillo y un reloj, el año pasado había sido oneroso. Este año, decidimos bajar un cambio y fui a lo clásico: un ramo de flores, gerberas para ser más precisos (aquéllos no familiarizados con la floricultura, se dice "yerbera", como si fuese la flor de la yerba).

Fueron 6 flores, tallo largo, color rosa, al igual que el envoltorio. Las cargué en mi querido Fiat Uno y enfilé para casa. Sabía que ella no se esperaba nada, no sé bien porqué, pero lo sabía.

A diferencia de todos los días en los cuáles toco bocina al llegar (y Juana sale disparada a mi encuentro), esta vez toqué el timbre. Clásica pose con las manos atrás sujetando el racimo, el cual hizo su entrada triunfal apenas Flor se asomó.

Se puso contenta, no se lo esperaba, se los dije.

- ¿Y esas flores? ¿Son para mí? ¡Que lindas! ¡Juaniiii, vení a ver las flores que me trajo Papi!

- Mami, que lindas flores.

Acto seguido, giró sobre su propio eje y me miró. Su mirada no decía nada en especial, pero algo tenía. Y toda la historia que les conté, el casorio, los 7 años, los regalos, las flores, el amor, quedan reducidos a...

- ¿Y mis flores dónde están?

(Pocas veces me sentí tan mal)
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miércoles, 3 de junio de 2009

Si si señores



En 32 meses, mi hija ya tuvo 3 camas. El promedio da una cada 10 meses y 20 días. Hace ya un par de días que el catre ya está esperando a su nueva huésped, mientras que hoy acaba de suceder algo muy importante en la vida de nuestra protagonista: empieza a dormir en una cama grande. Esto sucede al mismo tiempo en que yo escribo éstas líneas, las cuáles podrían verse interrumpidas por un ¡pum!, señal de que Juana rodó, aunque pensándolo bien el colchón que pusimos en el piso la tendría que atajar.

Ya la dinámica de dormirse está más clara y es también, más sencilla. Ahora que va al Jardín (¿les conté que mi hija ya va al Jardín?), se levanta lo suficientemente temprano como para llegar a las 21.30 con la batería agotada.

Todas las noches es lo mismo. Terminamos de comer, Juana corre al family para ver un dibujito, Flor lava los platos y vuestro humilde servidor sale a chupar frío con las perras. Generalmente, a mi regreso ya está Juani en su cama y Flor a su lado tratando de que se duerma. Desde abajo se distingue la voz de la mocosa quejándose que no se quiere dormir y la de Flor convenciéndola. Fue el otro día que escuché lo que considero pura música para mis oídos. Era mi hija excitada, no queriéndose dormir y cantando...

- Dale Boca, dale booo... y dale booo, y dale booo, Dale Boca, dale booo...
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La joven manos de tijeras


La negación es una forma de percatación de lo reprimido; en realidad, supone ya un alzamiento de la represión, aunque no, desde luego, una aceptación de lo reprimido. (Sigmund Freud)

Se habrán dado cuenta que las ediciones de este blog son semanales, entre jueves y martes salimos "a la calle". Ya el viernes pasado le dije a Flor, Estamos sin material para el blog, Voy a estar más atenta, me respondió. Hoy, jueves, ya tenemos historias de sobra para un tiempo largo. En esa dirección, es increíble pensar que de una semana a otra Juana va evolucionando en sus pensamientos. Si tienen tiempo, vuelvan hacia atrás y lean lo que escribíamos antes y comparen con lo que sucede ahora.

Ya estamos en la cuenta regresiva. Cuando me preguntan, digo que es la primera semana de agosto. Flor siempre dice el 7 de agosto, aunque el otro día nos dijeron el 6. Trivialidades al lado de la mezcla de alegría, ansiedad, terror y/o curiosidad que nos produce a todos la llegada de Carola.

- Mami, ¿sabías que yo ya uso tijeras porque soy grande?

- Si Juani...

- Y Carola no puede usar tijeras porque es muyyy chiquita.

- Claro, viste que suerte que sos grande

Silencio. Piensa.

- Mami, yo NO le voy a cortar los dedos a Carola.

La negación es una forma de percatación de lo reprimido; en realidad, supone ya un alzamiento de la represión, aunque no, desde luego, una aceptación de lo reprimido.

(O sea, yo le quiero cortar los dedos a mi hermana que viene en camino pero como a esta altura ya puedo reprimir cosas, lo único que hago es agregarle la palabra NO adelante...)
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