lunes, 25 de mayo de 2009

Las mejores amigas


Que tu hija vaya al jardín es un golpe fuerte. Recuerdo que cuando empezó a ir el año pasado, en un momento nos dimos cuenta que muchas de las cosas que estaba aprendiendo se las enseñaban allí. Ya no éramos los únicos en su vida.
La nueva es "jugar al jardín". Básicamente es sentar a quién tiene cerca, ponerle nombre de compañerito, etiquetarse ella como una maestra y representar todas las situaciones posibles, desde saludarse cuando llegan, cantar canciones, hacer gimnasia y despedirse al final del día.

Demás está decir que las tiene alquiladas a Patri, Flor, Mery, Cynthia, indistinta y alternadamente, según cuándo esté con cada una. Su madre, sobretodo, es la abonada las tardes "after Patri" y los fines de semana.
En una de esas ocasiones, Flor no quería más. Yo, la entiendo. A veces le tiene una paciencia a Juani, imaginénse que repite y repite las situaciones, "¡Otra vez!", su frase de cabecera.

- No Juana, yo no juego más al jardín, tengo que ir a cocinar.

- Bueno... ¡Cata! ¡Noni!

Sus mejores amigas vinieron al pie, como siempre. Juana las agrupó, las miró fijamente y les dijo, sin repetir y sin soplar

- Cata, vos sos Mora. Antonia, vos sos Guadi. Yo soy Lucia... ¡Hello boys and girls!

(No se salvaron ni las perras)

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