lunes, 25 de enero de 2010

Composición. Tema: la caca


No los queremos aburrir, juro que no, pero nuestra vida hoy se resume en 4 letras: caca. Seguimos sin poder lograr que nuestra bendita hija se siente en el ninodoro y haga lo suyo.

Flor ya probó todo. Quién escribe se cansó de hacerle regalos. Pero nada. Ahora estamos con un sistema tipo "Empleado del Mes" en el cual según haga o no (caca, claro está), se pone una carita contenta o una triste. A las 5 caritas contentas nos vamos al Zoo de Luján y mientras no lleguemos, seguiremos escribiendo historias.

Claro está, tuvimos que recurrir a ayuda profesional, el pediatra. Media hora (si, 30 minutos) de charla entre él y Flor sirvieron para armar este sistema de premios y ¿castigos?, además de decidir comprar un adaptador. Si si señores, el adaptador en cuestión es una tapa de inodoro (bah, la que tiene el agujero en el medio) pero más pequeña, del tamaño de la cola de Juana. El coso este es como de goma espuma y está forrado con dibujito de sapitos. ¿Será que los sapitos tienen algo que ver con la caca que nosotros no sabemos?

En fin, Flor le dijo a Juana que si hacía caca, los sapitos se iban a poner muy pero muy contentos e iban a saltar y festejar, diciendo "!Bravo Juana, hiciste caca!" y demás tonterías que dirían este tipo de sapitos si efectivamente hablasen.

Al grano: no sirvió de nada, la nenita pidió un pañal, le importó un comino la carita triste, el Zoo de Luján y la mar en coche. Eso si, la madre, con buen tino, le pidió que por favor fuese al baño, que ese era el lugar para hacer caca, por más que ella fuese una pequeña caprichosa que lo único que quería era llevarle la contra (esto lo inventé yo, pero no debe estar muy lejos del pensamiento de Florencia).

Hacia allá fue, solita sola, con su pañal a cuestas. Cerró la puerta, se puso en cuclillas y empezó el mismo ritual de cualquier ser humano. A los 5 minutos se escucha desde adentro:

- ¡Hurra! ¡Hurra! ¡Bien Juana! ¡Hiciste caca en el pañal!

(Sapitos traidores. Ese no era el trato.)
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lunes, 18 de enero de 2010

Diccionario de la Irreal Academia


VAQUITA DE SANATORIO: nada que ver con la vaquita de Milka hospitalizada, esta es en realidad un insecto. "Mami, mirá lo que tengo en el brazo, una vaquita de sanatorio"

MALABATES: a diferencia de lo que uds creen, no nos estamos refiriendo a una mujer que es mala beisbolista (mala con los bates), sino a los muchachos que en los semáforos hacen "malabates" con pelotas.

CURA: apósito que se utiliza para cubrir las pequeñas heridas. Curita es el diminutivo. La palabra original (según el Diccionario) es cura. "Mami, me ponés una cura en el brazo"

OLOR: es cuando de "uele" la cabeza, tenés un "olor" de cabeza.

MASCOTAS: las perras son mascotas, son nenas. En caso de ser varones, son "mascotos".

MURCIEGALO: un clásico de todos los niños.
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viernes, 15 de enero de 2010

Heavy Traffic


Dormir y Caca, caca y dormir. Dos temas hiperarchisuper recurrentes en este blog, en la vida de Juana, en la de cualquier chico, en nosotros, los padres, adolescentes adultos, que nos vemos en éstas encrucijadas escatológicas dormitivas. En fin...

Vino Sol, mi prima, a quién hace ya 3 años la raptó un inadaptado y se la llevó a vivir lejos nuestros, a La Rioja, donde llueve cada muerte de obispo, encima obispo hay uno sólo y tiene 40 años. Las nenas (Rocío y Camila), divinas, rubias como yo (¿?), amigas de Juana y Carola. Ayer se visitieron las 3 más grandes vestidas de princesas caminando por el barrio.

Vino Tony, comimos unos lomitos a la parilla. En eso aparece Juana a los saltos.

- Ma-má... Ma-má
- Juani, ¿querés hacer caca? (no, si vuá estar bailando hip-hop)
- Si
- Vamos para el inodoro que Rocío nos acompaña...

Hacia allí fueron, las 3. Juana se sentó infructuosamente, el transito más que lento estaba colapsado cual cambio de quincena. Arriba Juana, salimos del baño.

A los 5 minutos idéntica situación. Nada. Naranja. Al rato, lo mismo.

Ya en la 4ta vez, Rocío las mira a las chicas y les dice

- ¿Otra vez?
- Pufff, si - Flor, ya entregada, pensando en volver a ponerle los pañales, etc, etc

Rocío la miró a Juana medio con pena y otro tanto de resignación y sentenció un lapidario:

- Pobre mamá

(Si, la verdad que si)

Flor no claudicó y cerca de las 23.45, levantaron las barreras en el peaje y los autos fluyeron normalmente. Bah, más que autos eran camiones.
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