viernes, 19 de marzo de 2010

Ultimo Momento


URUGUAY, de nuestro enviado especial

Diversas fuentes confiables habrían escuchado a Carola decir "ma-má" y "pa-pá" en reiteradas ocasiones y ante la insistencia de sus progenitores.

De confirmarse esta versión la niña habría pasado oficialmente a formar parte de Parole Grande. Ampliaremos. Seguir leyendo!

Algo quedará


Una cortita antes que nada. Estábamos en el depto de Pichi y David, disfrutando de nuestras vacaciones, cuando Juani agarra mi compu, la mira a Flor y le estampa un

- ¿Querés que te ponga Facebook?

(Desde ya que no tiene ni idea qué es ni para que se usa)

Ya hablamos varias veces de que nuestra casa es children-friendly, invadida por todos lados por cosas de las nenas. Dibujos pegados en las puertas, heladeras con fotos, vidrios pintados, juguetes en todas partes, brillantina hasta en los calzoncillos, la practicuna en el medio del living.

Hay un espacio dedicado a todo eso, llamado family. Mas que family yo le hubiese puesto children only, salvo mi tele nueva el resto es TODO de ellas, quienes lo conocen saben que no miento. Y aprovecho el espacio para preguntarle a Flor ¿por qué cornos le decimos family y no play-room como cualquier hijo de vecino de clase media acomodada del corredor norte?

En este bendito espacio estaba Juana pintando, pintando todo menos el papel, ya se había ido un poco de las manos el tema, todo bien con incentivar a la nena al arte, que los chicos se expresen, que dejen que el cuerpo hable por ellos, todo bien, para eso está el jardín.

- Juanaaaa, ¡vení para acá!
- Si, mamá
- ¿Qué es todo este enchastre de pintura por todos lados? ¿Qué pasó?

La respuesta era simple: "pinté la mesa, perdón". Era el camino más corto, el de la verdad, la sola verdad, la honestidad, la pureza, la inocencia de una nena de 3 años. Pero no. Algo pasó, el Mal recorrió el ambiente y decidió depositarse en su cuerpo. Abordarlo, tomarlo por completo y decidir por ella. Mostrarle que a veces decir la verdad no conviene. Una cosa es ser sincero y otra muy distinta ser sincericida.

- El monstruo pintó la mesa y ahora se fue a la casa de al lado a robar todos los juguetes.

(Flor aprovechó la volteada y me dijo que además el monstruo había sacado 50 pesos de mi billetera para comprar unos repasadores que estaban de oferta en Falabella)
Seguir leyendo!