martes, 22 de noviembre de 2011

De cartas y otros pastos


Truco, Escoba, Chinchón, Casita Robada con cartas españolas. Póker, Black Jack, Carioca, Canasta con las otras. Como que los primeros son juegos de playa y los segundos son juegos de plata. De los nombrados, se jugar a todos menos a la Escoba ("ohhhhhhh" dice alguno, la verdad que no es tan grave).

Hace poco aprendimos con Flor uno nuevo: el Chin. Que fiaca explicarlo, pero vamos a tratar. Se divide el mazo en partes iguales y se ponen 2 cartas dadas vuelta sobre la mesa. Cada jugador, por su parte, da vuelta 4 cartas de su lado, pudiendo descartarse de sus 4 cartas si ellas son correlativas con alguna de las de la mesa (ya lo compliqué). Ej, si en la mesa hay un 3, el jugador puede descartar un 2 o un 4 (no era tan difícil, ¿vieron?).

Este juego nos lo enseño Juana, que a su vez lo aprendió de su vecina Juana. Claramente que en un principio había que dar un poco de ventaja y esperar que Juani juegue para que no se frustre. Les puedo asegurar que ahora les hace un mano a mano a cualquiera de ustedes y tranquilamente les gana.

Ahora, familiarizada con las cartas, también hace trucos.

- Papi, elegí una carta. ¿A ver cuál es? Ah, si, el 5 de copas.
- Si
- Bueno, ahora vamos a hacer un truco.
- A ver.
- Entonces, tu carta no es ni espada ni pastos.
- No
- Ni oro tampoco, entonces es... copa!
- Si
- Ok. Ahora andate a la cocina a ver si la tarta está lista (¿?)

Me voy.

- ¿Puedo volver?
- Siiiii

Me espera con una sonrisa picarona.

- A veeer, a veeer, Papi, tu carta era... ¡esta!

Raudamente, aparece del mazo el 5 de copas.

- ¡Siiiiii, muy bien! (la estúpida manía de festejar ab-so-lu-ta-men-te todo como si tu hijo hubiese ganado el Nobel)

Agacha la cabeza, no puede creer lo inocente que soy. Tampoco termina de creer si eso que hizo fue magia o trampa.

El que no puede creer lo grande que está, soy yo.

BONUS TRACK

- Juana, ¿cuáles son los dibujos de las cartas?
- Ehh... Oro... Espada... Copa y... ¡Pasto!
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lunes, 7 de noviembre de 2011

Andá a lavar los trapos


No es un post machista, no te atajen, mujeres. Aquí estamos, regresamos con el blog. Sin un motivo aparente, estuvimos 6 meses sin escribir. Sin reproches, sólo disfruten que volvimos.

En éstos 6 meses, Carola ya desarrolló una capacidad de oratoria más que importante, por lo que no descartamos sea artista principal en breve.

Pero quién hoy nos convoca es Juana. Grande está. Te hace montoncito cuando te habla ("¿qué querés, papi?"), se muerde el labio inferior cuando le parecés un goma (sólo falta que te diga "hammmmbre", cómo cuando éramos chicos) y la última es que. en vez de recibir órdenes ("Juani, me vas a buscar tal cosa"), es ella la que te dice "Papá, me traés la pollera rosa de mi cuarto, por favor". Al menos es educada.

Sale Flor con sus amigas la semana pasada. En el desayuno, me cuenta que los trapitos la encararon y a viva voz le dicen "son 10 pesito', mami". Ni loca les dijo, fiel cónyuge de quién escribe, los mandó a freir churros, dió una vuelta y terminó estacionando en otra cuadra, dónde un señor muy gentil se lo cuidó y le dijo que la paga era a la vuelta y a voluntad.

Habrá durado 3 minutos el relato de los trapitos, entre cebada y cebada. Juana, tomaba su Nesquik tranquila. Cuando Flor terminó con el relato, tragó un sorbo de chocolate, la miró y le preguntó:

- Mami, al final, ¿le compraste el trapo?
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