sábado, 18 de julio de 2009

Cambia, todo cambia


Que nos les sorprenda que mientras ustedes leen este blog nosotros estemos en una sala de parto dándole la bienvenida a Carola. Todo concluye al fin, decía Vox Dei y el embarazo suscribe, son 40 semanas de expectativa pura, nosotros estamos en la 38 pero el otro día nos enteramos que nuestra hija ya pesa 3,500kg, por lo que en cualquier momento aparece.

A la que hay que cuidar es a Juana y para eso está su madre. Desde hace algún tiempo ella es bien consciente de que va a tener una hermana. No se cuán claro tiene lo que eso implicará, pero que las cosas van a cambiar, van a cambiar.

"Falta muy poquito para que Carola salga de la panza, Mamá va a ir a un lugar que se llama sanatorio, donde los doctores nos van a ayudar para que tu hermanita salga de la panza. Además los doctores van a cuidar de mamá y Carola, entonces vamos a dormir 2 veces en el sanatorio y vos vas a dormir acá en casa con Papi. Después de eso voy a volver a casa a quedarnos para siempre con Juana, Carola y Papá. ¿Y sabés que más? !Cuando Carolita llegue, te va a traer un regalo!"

- ¿Y los doctores que te van a ayudar a que Carola salga de la panza, usan barbijo?

- Si, para que no haya bichitos en el aire

- ¿Y te va a doler?

- No, nada (porque existe la Peridural)

- Bueno, cuando yo me quede sola con Papi, no voy a llorar Mami.

(No claro, si va a estar tu Super Papi con vos)
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Se llama Trompita


Ayer fue sólo un muñeco, hoy no. Este muchachito regresó, ¿cómo era que se llamaba? ¿Fermín? ¿Fernando? "Facundo" me sopla Flor desde atrás, ah si, Facundo, ese...
Lo trajo su papá, todavía no entiendo bien a qué. Me molesta que se acerquen hombres a mi hija, por favor los quiero lejos, la nena está muy bien solita sola, no necesita nadie que le haga el cortejo, menos un mocoso de 8 meses.

Sonrisa va, sonrisa viene, que poco respeto tiene, el padre al lado de ella y este pendejo (si, pendejo) que le hace ojitos a mi hija, quién se cree que és, porque es el hijo de Martín, no no señor, te falta mucho nenito, hacete de abajo, mi nena no es para cualquiera y menos para el primero que se le cruce. Ya te dije que son varios los que la pretenden y vas a necesitar mucho más que dos sonrisitas, ¿te quedó claro? Además, todavía te hacés pis encima y seguís usando pañales, te falta mucho querido, los pantalones largos está lejos todavía.

Martín, su papá, le cambiaba los pañales cuando Juana se acercó. A diferencia de cuándo vio el pito del muñeco, este era distinto, era de verdad, que se yo, al menos era raro...

- ¡Parece la trompa de un elefante!

(Aclaremos que no es para tanto...)
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jueves, 9 de julio de 2009

A caballo regalado si se le miran los dientes


Ayer volvieron Mery y Keki de viaje, y cómo siempre hacen, trajeron regalos para todos. A mi me tocó una remera con mucha onda, a Flor y a Dai unas remeras y a Topa... que se yo, se lo olvidaron los chicos en su casa y entonces se quedó con las manos vacías.

La que obviamente ligó fue Juana, no sólo por parte de sus tíos sino también de Maxi y Sabri, quienes le mandaron ropa buenísima. Al momento de darle los regalos, Juana se revolvía de los nervios. Empieza Mery a darle las prendas, a lo que Juana le pone cara de circunstancia, junto con una sonrisa de compromiso. Yo estaba a su lado, mirando la situación. Sentado en el sillón, Keki, haciéndole la segunda a su mujer.

Su tía, feliz de la vida, le quiere poner suspenso a los regalos. "Te trajimos unas... bombachitas de Hello Kitty". Juana la mira, recibe las bombachas y automáticamente me las da y vuelve hacia María cómo diciendo "Ok, muy linda la ropa, dónde están los juguetes". Fueron en total 5 regalos, uno mejor que el otro, pero era toda ropa, por lo que la situación que les describí antes se repitió una y otra vez. Cada regalo se trataba de festejar aún más, Maria y Keki emocionados, pero a la mocosa ni un pelo se le movía.

Hasta que llegó el momento: una Barbie. Aunque al principio mucho no entendía de que se trataba, finalmente ella está acostumbrada a las muñecas grandes. Igualmente, no tardó mucho en entender de que esto también era una muñeca, más chica, pero que era una mujercita, cosa que ella no había experimentado hasta el momento.

Todo esto habrá durado cuánto, 1 minuto, 2 a lo sumo. Girose sobre su eje, lo miró a Keki y le tiró con un piano en la cabeza:

- ¿Y vos que me trajiste?

Tuve que salir corriendo al cuarto y traer un reloj que le había comprado yo a Juana en el Once y dárselo a Keki a escondidas. Apenas lo tuvo, la encaró a Juana y se lo entregó. La nena, feliz.

(Barbie, 10 EUROS. Reloj 4 PESOS. Felicidad de la niña, casi que la misma)
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Senos... va de las manos


No lo puedo creer, ya tenemos que empezar a pensar cómo hablamos de sexo con Juana. Uno no se da cuenta, pero van creciendo y van percibiendo. Al principio no te importa estar desnudo frente a ellas, sobretodo a las madres. A mi particularmente me pasó que siempre me dió cosa estar sin ropa frente a Juana, aunque las pocas veces que estuve a ella ni se le ocurrió mirar para abajo.

Flor no, al ser la madre, le importa menos esa parte y el hecho de ser mujer la hace conectar a Juana con otras cosas.

Ayer, vinieron a comer mis hermanos. Se fueron como a la una y media de la mañana, les juro que hice todo lo posible para echarlos antes, pero los muy condenados no se querían ir. Ya no se que hacer para echar a la gente de casa, tendré que buscar soluciones alternativas. Alguien me dijo que poner somnífero en el café puede funcionar (les agarra sueño al toque y se te van en un santiamén).

Subimos a los cuartos, para variar Juana no quería dormirse. Al rato viene y me pregunta "Papi, ¿puedo dormir en la cama de Papá y Mamá?". La miro a Flor, me da el ok (medio resignada) y le digo "Claro que si mi vida" a lo que ella me regala una mirada extra dulce y un "Gracias Papi" que todavía estoy disfrutando.

Antes de meternos en la cama, Flor se está poniendo el pijama, por lo que queda en lolas. Juana la mira, y le grita:

- Mami, ¡yo también tengo tetas!

Yo no puedo contener la risa al mismo tiempo que me pongo mi pijama, por lo que también quedo con el torso desnudo. Juani mira y sigue gritando

- ¡Todos tenemos tetas!

- ¿Y cuántas tenemos Juana?, indaga Flor

- Cuatro (trata de mostrar los cuatro dedos de la mano, sin mucho éxito)

- ¿Cuatro? ¿Por qué cuatro?

- ¡Mami, Papi, Juana y Carola!
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domingo, 5 de julio de 2009

Se acaba lo que se daba


Todos aquellos que tienen hermanos tuvieron alguna vez esta discusión: ¿está bueno ser el hermano mayor?. Que se yo, a veces está bueno, sos medio el rey cuando sos chico, sos el primero que les roba el corazón. Pero también sos el primero que deja de ser un nene para ser un adolescente amorfo al que nadie le da bola y no paran de decirle que está en la edad del pavo (por favor que alguno me explique cuánto viven los pavos y que corno tiene que ver eso con el exceso de hormonas).

Hoy Juana vive su monopolio, en el cual la competencia no existe y, cual febo, todos los plantes giran a su alrededor. La ropa que usa es nueva, los juguetes lo mismo y la madre aún la malcría a mas no poder. Juani, disfrutá el momento, en breve se te acaba el reinado y deberás vivir en la aburrida democracia.

Una gran ventaja que tienen los hermanos menores es que al haberse criado a la sombra de los primogénitos, desarrollan una habilidad para usar los codos y hacerse un lugar. Muchas veces es la ley de la selva y si no recurrís a ciertas artimañas, te quedás sin tu comida, o en este caso, sin juguetes.

El otro día comían Flor, Juana y el Nonno Joe en el famoso Pepino, hoy rejuvenecida y con el doble de tamaño. Aggiornada, instaló juegos para chicos. Allí estaba nuestra protagonista tratando de acceder a las instalaciones, pero...

- Mami, esos chicos más grandes no me dejan jugar con ellos.

- Bueno, mejor quedate acá conmigo.

- Si, me quedo acá con vos.

Pasaron algunos minutos, se ve que estuvo pensando cómo podía hacer para cambiar la situación, algo había que hacer, no se podía quedar de brazos cruzados viendo cómo los demás abusaban de ella.

- Mami, !yo quiero ser más grande que esos chicos!

(Yo no, yo quiero que te quedes para siempre así)
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How are you? Very well!


Son esponjas, es una frase trillada, pero no por eso deja de ser cierta, te tenés que cuidar todo el tiempo de lo que decís (una de las primeras frases de Juana fue "Puta madre!"), sino de lo que le decís, Juana es además, una nena sensible.

En el jardín ya empezaron con las frases en inglés, todas las mañanas se saludan con un "Hello Kinder 2, how are you?", "Very well" gritan los chicos, que para Juani es algo así "Aló Quinder chu, aguariú, beri bel!". La primera vez que lo escuchás levantás las orejas y a la segunda no lo podés creer.

Como siempre, la Nonna Rina le habla en italiano, "Hola Amore" le dice cada vez que la ve, o sino la archifamosa Salsa di Funghi, a base de crema y hongos, de la cual Juani come sólo los funghi (preguntale que es un hongo y no tiene ni idea).

El otro día empezó:

- Mami, ¿me cantás balunsa?

- ¿Cómo Juana?, le preguntó Flor.

- Que me cantes balunsa...

- ¿Balunsa? ¿Pero que canción es balunsa?

- ¡Balunsa red, balunsa blu!

- ¡Ah! vos decís, "Balloons are red, balloons are blue, balloons are green, and yellow too"

- ¡Si, mami!

Un par de días después, preguntándole Flor acerca de los colores, Juana iba enumerando, "Red, Blue, Green".

- ¿Y este, cuál es?, preguntándole por el amarillo.

- Ese es el... ¡too!
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