
De repente las tetas son un tópico en sí mismo en este blog. Primero fue el descubrimiento de que todos las tenemos, afortunadamente después me dejaron afuera a mí para pasar a ser una cosa sólo de madre e hija. ¿Y ahora qué?
Tetas, lolas, gomas, senos, busto, cocos, globos y muchos otros más picantes que no pienso reproducir son sinónimo de ellas. Después están las distintas formas, las cuáles no pienso detallar debido a que este blog es un espacio familiar, en el cuál no alimentamos ciertos tópicos.
Hay un cuento que dice asi:
- Papi, ¿cuántos tipos de tetas hay?
- El papá, sorprendido, le responde:
- Mirá nene, todas las mujeres en su vida tienen 3 tipos de tetas:
Antes de los 20 las tienen como limones; duras y puntiagudas.
Hasta los 40 las tienen como peras, lindas pero un poco caídas.
Y a partir de los 40 las tienen como cebollas.
- ¿Cebollas, papi?.
- Sí, hijo. ¡¡¡Las ves y llorás!!!
Y hay otro que dice así
- Mami, ¿por qué todavía seguís teniendo tetas?
- ¿Cómo Juani?
- Si, ¿qué para qué seguís teniendo tetas?
- No entiendo, qué me querés decir.
- Que para qué tenés tetas, ¡si ya no le das más la teta a Carola!
(Claro, y papá está pintado. Bueno, en realidad si.) Seguir leyendo!

