sábado, 20 de febrero de 2010

Y un día se hizo la luz


¿Dónde quedaron aquellos años en los cuáles los chicos jugaban sólos en la vereda? Se los pregunto en serio, yo nunca los ví, porque vivíamos en un 4to piso en pleno Barrancas de Belgrano...

Ahora es distinto, vivimos con nuestras hijas en una linda casa, con nuestras 2 perras, con cotorras de inquilinas y... vecinos. Vecinos que te saludan, que no, que se enojan porque las perras ladran, que te piden azúcar, que estacionan el auto en tu puerta...

Una de nuestras vecinas es Juanita. Ella tiene 5, es todo un personaje. Ya desde un primer momento se hicieron íntimas con nuestra Juana. Claro, 2 nenas, casi de la misma edad, casas pegadas, se llaman igual, no había manera que no se hiciesen amigas. Es más, desde un primer momento por éstos lados la bautizamos "Juanita de al lado". ¿La habrán bautizado a Juana del otro lado del muro?

Hasta aquí, una historia más. Pero no. Esta es LA historia hasta ahora. ¿Que tiene de especial? ¿Cuál es el rol de Juanita de al lado en todo esto? ¿Qué pudo haber hecho TAN importante como para merecer nuestro agradecimiento eterno? ¿Cómo una nena de 5 años logró un protagonismo tan importante en la familia de sus vecinos? ¿Tiene poderes especiales?

No, nada de eso...

- Flor, quiero ir al baño - dijo Juanita de al lado

¡BINGO!

- Juani, porque no la acompañamos a Juanita a hacer caca...

Ya en el baño.

- Juana, es muy fácil - decía la vecina - te sentás, hacés fuerrrrrr... rrrr... rrrr... za y listo, ¡salió la caca!

(A partir de ese momento, NUNCA MAS UN PAÑAL. Que nabos nosotros, era tan pero tan fácil. Había que hacer fuerrrrrr... rrrr... rrrr... za)
Seguir leyendo!

Yo no soy Harry Potter


Pasar de la soltería a casarte es un gran cambio. Pero tener hijos, eso es otra cosa. Volviendo a la soltería, o mejor dicho, a la adultez sin hijos, la vida es vida. Te acostás cuando querés, lo mismo al levantarte. Comés a cualquier hora. Salís, volvés, te vas, llegás. No te importa nada. Invitás amigos, vas a lo de ellos. Te aburrís, mirás videos, no salís de la cama en todo un domingo.

Hoy, la vida es totalmente opuesta. Te acostás cuando tus hijos duermen, te levantás con ellos. Comés siempre a la misma hora. Salís cuando podés. Volvés cuando ellos te lo piden. Lo único que te importa son las nenas. Tus amigos vienen, con chicos. Vas a lo de ellos, con las nenas. Ves los videos que ven ellas. Te sacan de la cama apenas se levantan.

Obviamente, llevar adelante la casa es un tema. La comida, las perras, tu marido, la ropa, los platos, la plancha, el baño, el pasto, la caca. Menos mal que la tenemos a Patri para darnos una mano. Pero un día en Pinamar, Patri no estaba. Entonces, el Nonno Joe les mandó a Graciela.

Juana, impaciente, quería irse. No recuerdo adónde, pero quería irse.

- Mami, vamos

- Ya vamos Juani, esperá que antes tenemos que abrirle a Graciela.

- ¿Y quién es Graciela?

- Graciela es una señora que viene a limpiar la casa.

- Ah, que, ¿vos no sabés limpiar?

(Uhhhhhhh, golpe bajo. No tengo mucho más que agregar. Textualmente me dijeron: "Ojo con lo que escribís, haceme quedar bien". Magia no puedo hacer.)
Seguir leyendo!