martes, 5 de marzo de 2013

Hasta las manos


Costó. Fue duro. Era incierto. Teníamos 2 mujeres, Y si el 3ro también era mujer? Que vértigo. Era como perder 2 a 0, sacar un defensor y poner un delantero. Corríamos el riesgo de que nos emboquen de contra, 3 a 0, derrota escandalosa.

Pero no. Salimos airosos. Quién te dice (Flor seguro que no) que quizás lo empatamos. Es Antonio. Quise que fuera Ramón, pero mi color de tez apenas oscura, hizo que las chances de que lo confundan con un portero, sean altas. Sin embargo, nadie repara que hoy los porteros se llaman Adrián, Marcos, Federico. Los Ramones están bajo tierra. Los porteros y la banda también.

Juana y Carola, actrices importantes en esta historia, cada cual con su tema, sobre todo la más chica, quién el otro día, en plena catársis, le espetó a su madre un 'A Toto lo voy a bañar con pis y caca'. Más claro, echale agua (para limpiar al pobre bebe).

Juana, grande ya está, empezó 1er grado, me hace acordar a la historieta de Mafalda en la que los padres envejecen en un segundo. Aprovecho para contarles que los chicos ya no aprenden a escribir en cursiva y que 'mi mamá me mima, como me mima mi mamá' es parte del pasado. Agradecidos los hombres, quienes quedábamos en un lugar de azotadores.

- Papi, la panza de mamá está hasta las tetas.
- Ehhhhhhhhhhhhhh??? Qué dijiste, Juani?

Duda. Reconoce mi tono y mi cadencia al hablar, sabe que dijo algo que no debía. No entiende bien qué, lo procesa, lo analiza, no le ve nada de malo. Piensa si está repitiendo algo que escuchó en algún otro lado, se da cuenta que no, que tiene lógica lo que acaba de decir,

- Digo que la panza de mamá está hasta las tetas.

No puedo creerlo. Lo dijo nuevamente. La frase tiene sentido. Flor está que explota. Si bien quizás fue muy gráfica (demasiado), dijo la verdad verdadera. Lo pienso un minuto. Me doy cuenta. No llego a decírselo que ella sola me lo aclara.

- Está hasta las tetas, la tiene muy arriba. Toto nace en cualquier momento!

(Si hubiese sido hasta las manos era que se había ensanchado su madre?)

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viernes, 23 de noviembre de 2012

Porque este amor es azul



¿Cómo le explicás? Creo que te lo planteas apenas sos padre por primera vez, pero luego te olvidás, es como que no le das importancia, porque ellos no se la dan. Hasta que se la dan. Cuando tenés dos mujeres, no te hacés mucha historia. La más grande ve nacer a su hermana y ella tiene todo en su lugar, nada raro. Es más, mamá también lo tiene, quizás distinto, pero al fin y al cabo se llama igual.

Ahora, cuando el que viene es un hermano varón, empieza el tole tole. Señoras y señores, con ustedes, el pito. Y en eso no hay dudas, se llama pito. Quizás podamos encontrar variaciones como pilín, pitín, pitito, pero tienen la misma raíz. La vagina, sin embargo, tiene 'n' variantes, aunque en la gran mayoría predomina la ch, como en pochola, cachufla, pocha, cachucha, todas éstas quizás inspiradas en la famosa concha (?). Nosotros, los GP, vamos por Pepa, siguiendo una gran tradición familiar (la abuela Isa le decía la pepa a la tía María), la cual esperamos siga por el resto de los siglos.

Entonces, ahí estaban, Juana y Carola, abiertas como una flor, recién bañadas. Carola se miraba, cuál residente de gineco.

- ¿Qué te pasa Caro? - le pregunta Flor
- Es que tengo de color rosa - evidentemente el examen era profundo
- Mirá Carola, yo tengo igual que vos - le dice Juana, mucho más canchera que la hermana en esto de la autoexaminación. Claro.
-Y ahora que nace Antonio, ¿qué va a tener ahí? - volvió Flor al ruedo

Juana casi que ni lo pensó, le salió natural la respuesta. Estaba a punto de decirlo, cuando la hermana se le arrebató

- Igual, pero azul!

 (Vendría a ser una especia de Pitufina)
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sábado, 20 de octubre de 2012

¿Quién lleva los pantalones en esta casa?

Blancanieves, Cenicienta, La Bella Durmiente, La Sirenita, Pocahontas, Bella, Mulán, Jazmín, Tania, Rapunzel. Juro que no tuve que preguntar ninguno de éstos nombres (mentira, uno si) para escribirlos. Me los sé de memoria, son ya 6 años siendo papá de Princesas.

En casa tenemos 27 Barbies. Venitisiete. Me tomé el trabajo de contarlas y confirmo que son tantas. Hay de todos los colores: Barbie Mariposa, Barbie Skater, Barbie Negra, Barbie Rubia, Barbie Colorada. Casi que falta Barbie Botinera y cartón lleno. Desde ya que dentro de esas 27 están las diez princesas enumeradas anteriormente. Cada una con sus vestidos, su color de pelo correspondiente, su peinado y todo el show que las rodea.

El huracán princesas no termina acá. Obviamente que tenemos vestidos. Vestidos que fueron pasándose de generación en generación y hoy es Carola la que los disfruta. Todos los días uno distinto. "Papi me ponés el vestido" debe ser la frase que más escucho luego de "Negro nunca me ayudás con nada". En fin.

Un día cualquiera, un día normal, un día de esos en los cuales yo no ayudo, se estaban cambiando para salir.

- Yo no quiero ponerme pantalón - firme, Carola.
- Pero Caro, este pantalón es muy lindo, era de Juana. - Flor, tratando de convencerla.
- No quiero.
- Bueno, ¿y este?
- Tampoco
- ¿Y este?
- Nooo
- ¿Y este?
 - No quiero!
- Pero Caro, ¿por qué no te querés poner un pantalón?
- Porque las princesas no usan pantalones!

(En esta casa faltan hombres. Ok, no ayudamos, pero tampoco la complicamos tanto)
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domingo, 29 de julio de 2012

Volver al pasado


En un poco más de una semana, Carola cumple 3 años. Si, como pasa el tiempo, que viejo que estamos, ya 3, que grande, y todos los etcéteras que se están diciendo a uds mismos en este momento, son nada más que lugares comunes. El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos.

En este segundo capítulo de nuestro libro de paternidad, nos salteamos capítulos claves del primero (ej, la caca) pero hay otros que seguimos escribiendo y esperamos terminar pronto, como ser el chupete. Hablemos un minuto de cómo algún libidinoso se ocurrió relacionar a la fellatio con un nombre tan sano como pete y transformar una palabra tan mágica en nuestra infancia en un vulgar sustantivo.

Vuelvo a Carola. Un terremoto. No llega a ser un varoncito, pero casi. Grita, patalea, se sobreexcita con poco, te abraza, festeja, es una tormenta de amor. Todos los hijos son distintos, sabias palabras dijo alguien en su momento. En nuestro caso, se confirman.

- ¡Papi, papi! ¡Se rompió!

"Qué se habrá roto" pienso, aunque viendo de dónde viene el grito no me preocupo demasiado, no es nada electrónico y la falta de ruido fuerte también me tranquilizó.

- ¿Qué se rompió, Caro?
- Esto.

Me señala una especie de marco protector de madera del radiador. Bastante inutil por cierto, no sólo porque el radiador no funciona, sino porque a demás la mano entra por cualquier agujero del entramado de madera con corazoncitos en el medio. Si, no muy agraciado el motivo que digamos.

- ¿Y quién lo rompió? - le pregunto, sin enojarme, pero con firmeza.

Piensa. Se toca la boca, Mira a los costados. La hermana no está. La madre tampoco. Ambas salieron. Somos solo nosotros y las perras, quienes al no estar cerca no entran en su menú de opciones. Sigue pensando. Sabe que no tiene muchas alternativas. Sin quererlo, se metió en un callejón de esos que no tienen salida, igual que en las películas.

Pero de repente sus ojos se iluminan. La respuesta apareció. No la termina de convencer pero espera lograrlo conmingo. Me mira. Su mirada es aguda pero la picardía la delata.

- Caro, ¿quién la rompió?
- Juani, ¡cuando era chiquita!

(Si Carola tiene 3, y la Juana que lo rompió es más chica aún, estamos hablando circa 2008. Que misterio)
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jueves, 26 de abril de 2012

Una para vos y una para mi.


Viajes. Eternos viajes por trabajo. Nunca me fui tan lejos. Esta vez fue Catar (si, con C, así lo permite la RAE), Singapur e Indonesia, que dicho sea de paso es el 4to país más poblado del mundo. ¿Vieron? Todos los días se aprende algo nuevo.

Obviamente, siempre hay que traer algo. Siempre. Muchas veces aprovechamos el chino 2x1 y compramos baratijas que luego se transforman en grandes regalos que vienen en avión. Ultimamente estoy con el fetiche de comprar lápices. O marcadores, crayones, fibrones o similares. Es por eso que Juana esta vez le dijo a Flor "Mami, estoy un poco harta de que Papi siempre me traiga lápices, eh". Tomada debida nota.

Esta vez el menú incluyó pinturas, zapatillas, stickers, juguetes y otras yerbas. O mejor que lo diga Carolita.

- Caro, ¿qué te trajo Papá de viaje?
- Me trajo unas pinturas, un Zsu Zsu pet, unos stickers, un pececito y me trajo... ¡una lunchera para Juani!

Lo tuyo es mío.
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viernes, 30 de diciembre de 2011

San Taclaus


Son los padres. Lo bueno es que esto se puede decir acá, dónde ninguno de los afectados (los chicos) lo pueden leer. Ojo, tampoco es tan grave enterarse, al menos no es que yo recuerde específicamente el día que me enteré que Papa Noel eran los viejo. Si me acuerdo de ver a mamá tirando el agua y el pasto un 6 de enero. Pero ese es otro tema.

Ya hace rato que implementamos el sistema de amigo invisible, que en realidad de invisible ya no tiene nada, sino que todos sabemos quién le regala a quién. Desde ya que no es lo mismo que te toque un Isabel o Adriana que un Topa. Pero son las reglas.

Los chicos, siempre ligan. Todos les regalan, padres, abuelos, tíos. Hay cierta injusticia, yo sigo siendo hijo y sobrino y sin embargo no ligo, aún llevando el ñiño dentro. Tristeza.

Juana ligó rollers. En mi vida pude subirme a un par de patines, ni siquiera a los viejos esos de ruedas naranjas plásticas y cintas que te ataban las zapatillas.

- Juani, siempre que andés en rollers, con casco, ¿ok?
- Si mami - no conozco alguien más obediente que mi hija.
- Ojo - les digo - no se olviden que tiene que usar rodilleras también.
- Si, es cierto. Y codilleras también (!)

Y manilleras para las manos, ¿no?
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sábado, 10 de diciembre de 2011

Cebá mate. ¡Chau mate!


Ya hablamos del sushi a principios de año. Clara muestra de la inflación que no miramos, hoy son 2 gambas y media. No obstante, seguimos firmes con el pescado crudo, sumando cada vez más adeptos, incluyendo Carola, la benjamín de la familia.

En aquella historia, olvidamos mencionar que la foto que ilustraba la misma, no era ni más ni menos que un sushi home made. Hoy, gracias a Internet, podés conseguir la receta de lo que quieras, no sólo al estilo Doña Petrona de Gandulfo, sino que además te buscás el videito en Youtube y tenés la explicación paso por paso. Bien APB (A Prueba de Boludos).

Hoy, pedimos sushi. La clave es pedir por la web, tipo 19hs, para que el timming sea el ideal: a las 9 estás comiendo.

Vino el flaquito del delivery. Mi pasado me condena, fui uno de ellos allá por el 94, por lo cual el respeto es inmenso y la propina propocional a ese respeto. Terminamos los trámites de rigor y aparecen las chicas. Justo se estaba yendo el pibe.

- Ah Papi, pediste sushi - siempre atenta, Juana.
- Si gordita. Saluden al señor, que se va.
- ¡Chau, sushi!


(Señoras y señores, con ustedes, Carola)
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