Costó. Fue duro. Era incierto. Teníamos 2 mujeres, Y si el 3ro también era mujer? Que vértigo. Era como perder 2 a 0, sacar un defensor y poner un delantero. Corríamos el riesgo de que nos emboquen de contra, 3 a 0, derrota escandalosa.
Pero no. Salimos airosos. Quién te dice (Flor seguro que no) que quizás lo empatamos. Es Antonio. Quise que fuera Ramón, pero mi color de tez apenas oscura, hizo que las chances de que lo confundan con un portero, sean altas. Sin embargo, nadie repara que hoy los porteros se llaman Adrián, Marcos, Federico. Los Ramones están bajo tierra. Los porteros y la banda también.
Juana y Carola, actrices importantes en esta historia, cada cual con su tema, sobre todo la más chica, quién el otro día, en plena catársis, le espetó a su madre un 'A Toto lo voy a bañar con pis y caca'. Más claro, echale agua (para limpiar al pobre bebe).
Juana, grande ya está, empezó 1er grado, me hace acordar a la historieta de Mafalda en la que los padres envejecen en un segundo. Aprovecho para contarles que los chicos ya no aprenden a escribir en cursiva y que 'mi mamá me mima, como me mima mi mamá' es parte del pasado. Agradecidos los hombres, quienes quedábamos en un lugar de azotadores.
- Papi, la panza de mamá está hasta las tetas.
- Ehhhhhhhhhhhhhh??? Qué dijiste, Juani?
Duda. Reconoce mi tono y mi cadencia al hablar, sabe que dijo algo que no debía. No entiende bien qué, lo procesa, lo analiza, no le ve nada de malo. Piensa si está repitiendo algo que escuchó en algún otro lado, se da cuenta que no, que tiene lógica lo que acaba de decir,
- Digo que la panza de mamá está hasta las tetas.
No puedo creerlo. Lo dijo nuevamente. La frase tiene sentido. Flor está que explota. Si bien quizás fue muy gráfica (demasiado), dijo la verdad verdadera. Lo pienso un minuto. Me doy cuenta. No llego a decírselo que ella sola me lo aclara.
- Está hasta las tetas, la tiene muy arriba. Toto nace en cualquier momento!
(Si hubiese sido hasta las manos era que se había ensanchado su madre?)
Pero no. Salimos airosos. Quién te dice (Flor seguro que no) que quizás lo empatamos. Es Antonio. Quise que fuera Ramón, pero mi color de tez apenas oscura, hizo que las chances de que lo confundan con un portero, sean altas. Sin embargo, nadie repara que hoy los porteros se llaman Adrián, Marcos, Federico. Los Ramones están bajo tierra. Los porteros y la banda también.
Juana y Carola, actrices importantes en esta historia, cada cual con su tema, sobre todo la más chica, quién el otro día, en plena catársis, le espetó a su madre un 'A Toto lo voy a bañar con pis y caca'. Más claro, echale agua (para limpiar al pobre bebe).
Juana, grande ya está, empezó 1er grado, me hace acordar a la historieta de Mafalda en la que los padres envejecen en un segundo. Aprovecho para contarles que los chicos ya no aprenden a escribir en cursiva y que 'mi mamá me mima, como me mima mi mamá' es parte del pasado. Agradecidos los hombres, quienes quedábamos en un lugar de azotadores.
- Papi, la panza de mamá está hasta las tetas.
- Ehhhhhhhhhhhhhh??? Qué dijiste, Juani?
Duda. Reconoce mi tono y mi cadencia al hablar, sabe que dijo algo que no debía. No entiende bien qué, lo procesa, lo analiza, no le ve nada de malo. Piensa si está repitiendo algo que escuchó en algún otro lado, se da cuenta que no, que tiene lógica lo que acaba de decir,
- Digo que la panza de mamá está hasta las tetas.
No puedo creerlo. Lo dijo nuevamente. La frase tiene sentido. Flor está que explota. Si bien quizás fue muy gráfica (demasiado), dijo la verdad verdadera. Lo pienso un minuto. Me doy cuenta. No llego a decírselo que ella sola me lo aclara.
- Está hasta las tetas, la tiene muy arriba. Toto nace en cualquier momento!
(Si hubiese sido hasta las manos era que se había ensanchado su madre?)







