sábado, 18 de julio de 2009

Se llama Trompita


Ayer fue sólo un muñeco, hoy no. Este muchachito regresó, ¿cómo era que se llamaba? ¿Fermín? ¿Fernando? "Facundo" me sopla Flor desde atrás, ah si, Facundo, ese...
Lo trajo su papá, todavía no entiendo bien a qué. Me molesta que se acerquen hombres a mi hija, por favor los quiero lejos, la nena está muy bien solita sola, no necesita nadie que le haga el cortejo, menos un mocoso de 8 meses.

Sonrisa va, sonrisa viene, que poco respeto tiene, el padre al lado de ella y este pendejo (si, pendejo) que le hace ojitos a mi hija, quién se cree que és, porque es el hijo de Martín, no no señor, te falta mucho nenito, hacete de abajo, mi nena no es para cualquiera y menos para el primero que se le cruce. Ya te dije que son varios los que la pretenden y vas a necesitar mucho más que dos sonrisitas, ¿te quedó claro? Además, todavía te hacés pis encima y seguís usando pañales, te falta mucho querido, los pantalones largos está lejos todavía.

Martín, su papá, le cambiaba los pañales cuando Juana se acercó. A diferencia de cuándo vio el pito del muñeco, este era distinto, era de verdad, que se yo, al menos era raro...

- ¡Parece la trompa de un elefante!

(Aclaremos que no es para tanto...)

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