miércoles, 3 de junio de 2009

Si si señores



En 32 meses, mi hija ya tuvo 3 camas. El promedio da una cada 10 meses y 20 días. Hace ya un par de días que el catre ya está esperando a su nueva huésped, mientras que hoy acaba de suceder algo muy importante en la vida de nuestra protagonista: empieza a dormir en una cama grande. Esto sucede al mismo tiempo en que yo escribo éstas líneas, las cuáles podrían verse interrumpidas por un ¡pum!, señal de que Juana rodó, aunque pensándolo bien el colchón que pusimos en el piso la tendría que atajar.

Ya la dinámica de dormirse está más clara y es también, más sencilla. Ahora que va al Jardín (¿les conté que mi hija ya va al Jardín?), se levanta lo suficientemente temprano como para llegar a las 21.30 con la batería agotada.

Todas las noches es lo mismo. Terminamos de comer, Juana corre al family para ver un dibujito, Flor lava los platos y vuestro humilde servidor sale a chupar frío con las perras. Generalmente, a mi regreso ya está Juani en su cama y Flor a su lado tratando de que se duerma. Desde abajo se distingue la voz de la mocosa quejándose que no se quiere dormir y la de Flor convenciéndola. Fue el otro día que escuché lo que considero pura música para mis oídos. Era mi hija excitada, no queriéndose dormir y cantando...

- Dale Boca, dale booo... y dale booo, y dale booo, Dale Boca, dale booo...

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