domingo, 5 de julio de 2009

Se acaba lo que se daba


Todos aquellos que tienen hermanos tuvieron alguna vez esta discusión: ¿está bueno ser el hermano mayor?. Que se yo, a veces está bueno, sos medio el rey cuando sos chico, sos el primero que les roba el corazón. Pero también sos el primero que deja de ser un nene para ser un adolescente amorfo al que nadie le da bola y no paran de decirle que está en la edad del pavo (por favor que alguno me explique cuánto viven los pavos y que corno tiene que ver eso con el exceso de hormonas).

Hoy Juana vive su monopolio, en el cual la competencia no existe y, cual febo, todos los plantes giran a su alrededor. La ropa que usa es nueva, los juguetes lo mismo y la madre aún la malcría a mas no poder. Juani, disfrutá el momento, en breve se te acaba el reinado y deberás vivir en la aburrida democracia.

Una gran ventaja que tienen los hermanos menores es que al haberse criado a la sombra de los primogénitos, desarrollan una habilidad para usar los codos y hacerse un lugar. Muchas veces es la ley de la selva y si no recurrís a ciertas artimañas, te quedás sin tu comida, o en este caso, sin juguetes.

El otro día comían Flor, Juana y el Nonno Joe en el famoso Pepino, hoy rejuvenecida y con el doble de tamaño. Aggiornada, instaló juegos para chicos. Allí estaba nuestra protagonista tratando de acceder a las instalaciones, pero...

- Mami, esos chicos más grandes no me dejan jugar con ellos.

- Bueno, mejor quedate acá conmigo.

- Si, me quedo acá con vos.

Pasaron algunos minutos, se ve que estuvo pensando cómo podía hacer para cambiar la situación, algo había que hacer, no se podía quedar de brazos cruzados viendo cómo los demás abusaban de ella.

- Mami, !yo quiero ser más grande que esos chicos!

(Yo no, yo quiero que te quedes para siempre así)

1 comentario:

Isa dijo...

que linda, se nota que es mi nieta