
Ya hablamos del sushi a principios de año. Clara muestra de la inflación que no miramos, hoy son 2 gambas y media. No obstante, seguimos firmes con el pescado crudo, sumando cada vez más adeptos, incluyendo Carola, la benjamín de la familia.
En aquella historia, olvidamos mencionar que la foto que ilustraba la misma, no era ni más ni menos que un sushi home made. Hoy, gracias a Internet, podés conseguir la receta de lo que quieras, no sólo al estilo Doña Petrona de Gandulfo, sino que además te buscás el videito en Youtube y tenés la explicación paso por paso. Bien APB (A Prueba de Boludos).
Hoy, pedimos sushi. La clave es pedir por la web, tipo 19hs, para que el timming sea el ideal: a las 9 estás comiendo.
Vino el flaquito del delivery. Mi pasado me condena, fui uno de ellos allá por el 94, por lo cual el respeto es inmenso y la propina propocional a ese respeto. Terminamos los trámites de rigor y aparecen las chicas. Justo se estaba yendo el pibe.
- Ah Papi, pediste sushi - siempre atenta, Juana.
- Si gordita. Saluden al señor, que se va.
- ¡Chau, sushi!
(Señoras y señores, con ustedes, Carola)

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