
Pasar de la soltería a casarte es un gran cambio. Pero tener hijos, eso es otra cosa. Volviendo a la soltería, o mejor dicho, a la adultez sin hijos, la vida es vida. Te acostás cuando querés, lo mismo al levantarte. Comés a cualquier hora. Salís, volvés, te vas, llegás. No te importa nada. Invitás amigos, vas a lo de ellos. Te aburrís, mirás videos, no salís de la cama en todo un domingo.
Hoy, la vida es totalmente opuesta. Te acostás cuando tus hijos duermen, te levantás con ellos. Comés siempre a la misma hora. Salís cuando podés. Volvés cuando ellos te lo piden. Lo único que te importa son las nenas. Tus amigos vienen, con chicos. Vas a lo de ellos, con las nenas. Ves los videos que ven ellas. Te sacan de la cama apenas se levantan.
Obviamente, llevar adelante la casa es un tema. La comida, las perras, tu marido, la ropa, los platos, la plancha, el baño, el pasto, la caca. Menos mal que la tenemos a Patri para darnos una mano. Pero un día en Pinamar, Patri no estaba. Entonces, el Nonno Joe les mandó a Graciela.
Juana, impaciente, quería irse. No recuerdo adónde, pero quería irse.
- Mami, vamos
- Ya vamos Juani, esperá que antes tenemos que abrirle a Graciela.
- ¿Y quién es Graciela?
- Graciela es una señora que viene a limpiar la casa.
- Ah, que, ¿vos no sabés limpiar?
(Uhhhhhhh, golpe bajo. No tengo mucho más que agregar. Textualmente me dijeron: "Ojo con lo que escribís, haceme quedar bien". Magia no puedo hacer.)

1 comentario:
Flor,
Quedate tranquila. No es que "mal de muchos, consuelo de tontos"..., pero mi mujer no le puso ni un forro papel araña a ninguno de los cuadernos de las chicas: dice que como es desprolija, lo mejor es tercerizar toda la identificación escolar en aquellos que saben...
Ah, otra cosa: en su vida limpió un baño, ni lo piensa hacer, así que aguanten las Patris...
Cariños
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