
No los queremos aburrir, juro que no, pero nuestra vida hoy se resume en 4 letras: caca. Seguimos sin poder lograr que nuestra bendita hija se siente en el ninodoro y haga lo suyo.
Flor ya probó todo. Quién escribe se cansó de hacerle regalos. Pero nada. Ahora estamos con un sistema tipo "Empleado del Mes" en el cual según haga o no (caca, claro está), se pone una carita contenta o una triste. A las 5 caritas contentas nos vamos al Zoo de Luján y mientras no lleguemos, seguiremos escribiendo historias.
Claro está, tuvimos que recurrir a ayuda profesional, el pediatra. Media hora (si, 30 minutos) de charla entre él y Flor sirvieron para armar este sistema de premios y ¿castigos?, además de decidir comprar un adaptador. Si si señores, el adaptador en cuestión es una tapa de inodoro (bah, la que tiene el agujero en el medio) pero más pequeña, del tamaño de la cola de Juana. El coso este es como de goma espuma y está forrado con dibujito de sapitos. ¿Será que los sapitos tienen algo que ver con la caca que nosotros no sabemos?
En fin, Flor le dijo a Juana que si hacía caca, los sapitos se iban a poner muy pero muy contentos e iban a saltar y festejar, diciendo "!Bravo Juana, hiciste caca!" y demás tonterías que dirían este tipo de sapitos si efectivamente hablasen.
Al grano: no sirvió de nada, la nenita pidió un pañal, le importó un comino la carita triste, el Zoo de Luján y la mar en coche. Eso si, la madre, con buen tino, le pidió que por favor fuese al baño, que ese era el lugar para hacer caca, por más que ella fuese una pequeña caprichosa que lo único que quería era llevarle la contra (esto lo inventé yo, pero no debe estar muy lejos del pensamiento de Florencia).
Hacia allá fue, solita sola, con su pañal a cuestas. Cerró la puerta, se puso en cuclillas y empezó el mismo ritual de cualquier ser humano. A los 5 minutos se escucha desde adentro:
- ¡Hurra! ¡Hurra! ¡Bien Juana! ¡Hiciste caca en el pañal!
(Sapitos traidores. Ese no era el trato.)

2 comentarios:
Que te puedo decir Negro? Paciencia hermano!!! Si no quiere...no quiere.
Animos!
Nuestra experiencia con Maggie fue idéntica. Creo que viene por el lado de que se están deshaciendo de algo que es de ellas y que no quieren largar "al vacio" (medio psicológico lo mío...)
Por lo que recuerdo, me ayudó mucho acompañarla mientras estaba sentada, jugando al veo-veo: era como que pensaba en otra cosa, se relajaba y la cosa salía... De todas formas, todavía es chica, así que denle tiempo que va a andar (PACIENCIA debe ser la palabra que más usamos los padres en relación a nuestros párvulos)
ABZO
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