domingo, 14 de diciembre de 2008

Las cosas por su nombre

Juana tenía que irse a dormir. Estaba sola en su cama, totalmente en contra de su voluntad.
- "¡Mamá! ¡Mamá! ¡Mamaaaá!"
Así estuvo un rato largo. Al ver que Flor no subía, empezó:
- "¡Florencia! ¡Florencia! ¡Florenciaaaaa!"

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